José María Castellano
José María Castellano (1947-2025)
El discreto encanto del empresario
José María Castellano contribuyó en primera línea a obrar ese milagro llamado Inditex, que hoy vale en Bolsa 145.000 millones de euros
José María Castellano Ríos
Empresario y economista
Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Santiago y doctor por la Complutense, fue catedrático de Economía financiera de la Universidad coruñesa.
En un país que esgrime con demasiada ligereza expresiones como «milagro económico» y «día histórico», este miércoles falleció en Madrid el artífice de un genuino milagro económico y el protagonista de un auténtico día histórico. El empresario coruñés José María Castellano (1947-2025), quien fue mano derecha de Amancio Ortega durante los años gloriosos en los que el proyecto de Zara inició su gran expansión internacional, contribuyó en primera línea a obrar ese milagro llamado Inditex y que hoy vale la friolera de 145.000 millones de euros. También estuvo Castellano en la sala de máquinas de la salida a Bolsa de la firma textil el 23 de mayo de 2001, una de esas contadas fechas que se debería reivindicar sin complejos porque marcó el salto definitivo de la moda española a la escena internacional. Un mundo que todavía hoy observa con curiosidad a los inquilinos de este rincón desde el que se dicta cada temporada cómo va a vestir el planeta.
Vecino de la Ciudad Vieja coruñesa –su casa estaba situada a sólo unos pasos de la residencia del fundador y máximo accionista de Inditex–, era habitual ver a José María Castellano pasear por el casco histórico, donde los vecinos lo recuerdan con cariño por su discreción y cercanía. Dos características que siempre subrayan quienes colaboraron con el ejecutivo tanto en la Universidad como en el ámbito de la empresa. Esas fueron, junto a su familia, sus dos grandes pasiones. De la cercanía dan cuenta quienes trabajaban en el polígono coruñés de Sabón (sede de la central de Inditex) cuando era el todopoderoso vicepresidente del gigante textil y lo veían comer a diario en un bar de batalla mientras practicaba el inglés charlando con su profesor. Y con discreción, y hasta con un elegante toque de optimismo, abordó la larga enfermedad que finalmente se lo ha llevado.
Licenciado en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Santiago y doctor por la Complutense, fue catedrático de Economía financiera de la Universidad coruñesa. La misma cantera de la que han salido los dos últimos consejeros delegados de Inditex: Carlos Crespo y Óscar García Maceiras. Y es que no siempre hay que ir a Harvard a buscar al mejor CEO del mundo. Castellano fue el primero de una alineación que sería la envidia de cualquier multinacional. Se convirtió en consejero delegado y vicepresidente de Inditex en 1997. Había desembarcado en el gran proyecto de Amancio Ortega trece años antes. Como segundo de a bordo de la compañía, que entonces pilotaba personalmente su fundador, el ejecutivo desempeñó un papel decisivo en el debut de Inditex en el parqué. Fue a partir de ese momento cuando el tándem formado por Ortega y Castellano lideró con fina inteligencia el Big Bang de Zara. Su fulminante éxito, surgido desde una ciudad sin otras compañías de ese calibre, asombró a los analistas de postín, siempre demasiado atareados mirando a Londres y Frankfurt.
Pero casi ninguna pareja es eterna. Ni siquiera las parejas empresariales. Y en el año 2005, tras ciertas desavenencias luego olvidadas, Amancio Ortega y José María Castellano separaron sus caminos. No habría espacio en este artículo para hacer inventario de todos los cargos que, tras su salida de Inditex, ocupó Castellano en diferentes consejos administración.
Lejos del liderazgo de Ortega, no todo fueron días de gloria para el directivo. Cuando ya se escuchaban al otro lado del Atlántico los tambores del devastador tsunami financiero, en el 2008, se convirtió en presidente de la telefónica ONO. Permaneció en el cargo, navegando entre los duros ajustes de la crisis, hasta que, en el 2014, la compañía fue adquirida por uno de los gigantes del sector: Vodafone. También en plena resaca de las subprime, trató de pilotar la fusión de las dos cajas de ahorros gallegas (Caixa Galicia y Caixanova). Con el actual consejero delegado del Banco Sabadell, César González Bueno, como mano derecha, asumió en el 2011 la presidencia de Novagalicia Banco e intentó, sin éxito, reflotar aquel amasijo de números. Hasta el 2014, cuando el FROB finalmente sacó la entidad a subasta y puso fin a la efímera aventura del empresario en el exclusivo universo financiero. Banesco se impuso en la puja y nació Abanca.
De todas aquellas aventuras y desventuras queda ahora el recuerdo del José María Castellano que aportó su visión a la puesta en órbita de la mayor hazaña empresarial de las últimas décadas en España. Y la memoria del profesor bondadoso al que sus alumnos votaron hasta en tres ocasiones como el mejor catedrático de Galicia.