José Araquistáin
José Araquistáin (1937-2025)
El portero del Madrid de los yeyé
Defendió la portería blanca en la final de la Copa de Europa de 1966, si bien su trayectoria global fue algo irregular
José Araquistáin Arrieta
Nació en Azcoitia el 4 de marzo de 1937 y falleció en Elgoibar el 28 de septiembre de 2025
Portero en varios equipos menores de Guipúzcoa, en 1957 se convirtió en portero titular de la Real Sociedad, club en el que permaneció hasta 1961, cuando fue fichado por el Real Madrid. En sus 7 temporadas como madridista ganó 6 ligas, 1 copa del Generalísimo y una Copa de Europa.
«Vengo dispuesto a acabar mi vida deportiva en el Madrid», estimó oportuno declarar al diario Marca José Araquistáin Arrieta nada más llegar a la capital de España, allá por 1961, para ocupar la portería del Real Madrid, procedente de la Real Sociedad. Como suele ocurrir a menudo en el universo balompédico, esas declaraciones sonoras y contundentes no se correspondieron del todo con la realidad posterior.
Mas la primera temporada de Araquistáin en Chamartín fue extraordinaria: titular indiscutible desde la primera jornada hasta la última, ganó la Liga y lo que entonces era la Copa del Generalísimo, hoy Copa del Rey. El único fallo fue la derrota en la final de la Copa de Europa –antecesora de la Champions de hoy– por 5 a 3 en Ámsterdam frente a un Benfica en el que ya despuntaba Eusebio, el mejor jugador de entonces.
En las dos temporadas siguientes tuvo que compartir la titularidad con Vicente Train. La recuperó en la temporada 1964-1965. Sin embargo, una lesión en la octava jornada durante un partido contra el Zaragoza le mantuvo apartado de los terrenos de juego hasta el final del campeonato de Liga, siendo sustituido por quien se convertiría en su gran rival en la portería blanca: Antonio Betancort. Por eso apenas jugó en la temporada 1965-66. Hasta que una lesión del portero titular en la semifinal de ida de la Copa de Europa, contra el Inter de Milán, hizo que tuviera que sustituirle sobre la marcha.
Y se produjo el milagro: Miguel Muñoz, a la sazón entrenador del Real Madrid, le alineó en la final de Bruselas contra el Partizan de Belgrado. Como escribió Nemesio Fernández-Cuesta, enviado especial de Marca, Araquistáin «cumplió con algunos nervios, pero hizo una parada de antología». Este triunfo supuso su canto del cisne como madridista, no jugando apenas hasta 1968, año en que partió al Elche y, posteriormente al Castellón, al que ayudó a subir a Primera en 1972. En lo tocante a la Selección española, Araquistáin fue convocado para participar en el Mundial de Chile. Su titularidad parecía garantizada, pero una discusión con el seleccionador Helenio Herrera se saldó con su presencia en el banquillo hasta el partido contra Brasil -futuro campeón- que España perdió por 2 a 1.