Cardenal Emil Paul Tscherrig
Cardenal Emil Paul Tscherrig (1947-2026)
El primero en conocer el estilo del Papa Francisco
También inauguró la costumbre, mantenida por León XIV, de que un no italiano ocupase la Nunciatura Apostólica en Italia
Emil Paul Tscherrig
Cardenal
Ordenado sacerdote en 1974, consagrado arzobispo en 1996, fue nombrado cardenal en 2023, participando en el Cónclave de 2025. Con su fallecimiento, el número de cardenales electores queda en 119.
El destino quiso que el entonces arzobispo –rango que ostentan todos los nuncios apostólicos por expreso deseo de Juan XXIII– Emil Paul Tscherrig, de origen suizo, ostentase la máxima representación de la Santa Sede en Argentina cuando el cardenal arzobispo de Buenos Aires, Jorge Mario Bergoglio, fue elegido Sucesor de Pedro el 13 de marzo de 2013. Esa misma noche, el ya Papa Francisco le llamó por teléfono para darle una instrucción bien clara: debía avisar a las principales autoridades eclesiales argentinas de que se abstuvieran de acudir a Roma para las ceremonias inaugurales del pontificado. En su lugar debían destinar la cantidad asignada al viaje a una obra de caridad.
El tono del nuevo pontificado estaba dado: austeridad con su inevitable corolario, es decir, rechazo a la pompa y el boato, incluso para las ocasiones más insignes. Un estilo discutible, según algunos. En todo caso, a Monseñor Tscherrig le cupo el honor de ser el primero en enterarse. De la misma forma que fue el primero en verse afectado por otra de las innovaciones fomentadas por Francisco: en 2017 se convirtió en el primer no italiano en ser designado Nuncio Apostólico en Italia.
Un nombramiento nada baladí en términos vaticanos. Es un cargo sensible para ambas partes. Fue creado en 1929, con motivo del reconocimiento mutuo entre la Santa Sede y el Reino de Italia, tras casi setenta años de ignorancia mutua, pese a compartir territorio en Roma. Un cargo que han asumido, durante casi un siglo, personalidades vaticanas de alto nivel como los cardenales Luigi Poggi –muy vinculado también a los servicios de inteligencia de la Santa Sede–, Andrea Cordero Lanza di Montezemolo o Giuseppe Bertello. En 2023, un año antes de abandonar ese destino, Tscherrig, fue elevado a la dignidad cardenalicia por Francisco que, en esta ocasión se ciñó a la tradición en vigor para los representantes pontificios ante la República italiana.
Hasta entonces, la trayectoria de Tscherrig –mayor de una familia de ocho hermanos de la Suiza germánica– había sido la clásica de un diplomático vaticano: formación en la Pontificia Academia Eclesiástica, doctorado en Derecho canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana antes de iniciar un recorrido por varias partes del planeta. Primero como secretario de Nunciatura en Uganda y Bangladés. Su primer destino como nuncio titular fue Burundi en 1996. Le siguieron la nunciatura conjunta en los microestados del Caribe anglófono, Corea del Sur y Mongolia, la nunciatura conjunta en los países escandinavos, Argentina e Italia. Entre tanto, también prestó sus servicios, desde 1985 hasta 1996 en la Secretaría de Estado, participando en la organización de las giras internacionales de Juan Pablo II.