09 de diciembre de 2022

Cosas que pasanAlfonso Ussía

El Consejo Fiscal

¿Para qué narices votan los fiscales si sus votos valen menos que una mascarilla usada por Pablo Echenique?

Se reunió el jurado de los Juegos Florales de Vozpordía, un precioso pueblo imaginado en el sopié del puerto del Escudo. Nada hay de original en el topónimo de esa localidad figurada. En el descenso del Escudo con dirección a Santander, se anuncia a la izquierda, en pleno valle del Pas, una aldea denominada Vozpornoche, nombre que desde años llama mi atención. El Jurado está presidido por el señor alcalde de Vozpordía y no se debate ni se vota la composición poética merecedora de la Rosa de Oro. Se debate y se vota a la moza que será coronada como reina de los Juegos Florales. Una de las aspirantes es, casualmente, la hija del señor alcalde. Los miembros del Jurado depositan sus papeletas en la oquedad de un cisne de Lladró que el señor alcalde ha adquirido por medio de Amazon y que ha sido entregado en perfecto estado, si bien la tercera pluma del ala izquierda de la palmípeda está descascarillada en su punta. Son seis las aspirantes, si bien las posibilidades de triunfo se reúnen en dos de ellas. La hija del señor alcalde, Rosita Valderredible, y la joven más atractiva de Vozpordía, Manuela Gómez-Virtudes. El secretario da cuenta del resultado. «Señorita Gómez-Virtudes, cinco votos; señorita Valderredible, dos votos». Y es gozosa y democráticamente nombrada Reina de los Juegos Florales de Vozpordía la hija del señor alcalde. Como en el Consejo Fiscal.
Disputa la final del I Torneo de Fútbol Ciutat de Granollers, el Fútbol Club Palancas. que se enfrenta al Procés Esportiú de Vic. En este equipo juega el formidable delantero Josepi, un auténtico ratón del área, como lo definiría Floro Recatado. Cuando el árbitro sopla por el pito y da por finalizado el interesante partido, el resultado no admite dudas ni interpretaciones sesgadas. Fútbol Club Palancas 2 –los dos goles de Lawandesky–, Procés Esportiú de Vic 4, con tantos marcados por Josepi, Masumba Gonga, Ahmed Mustafá y García –el único catalán–. Pero el árbitro, que es forofo del Fútbol Club Palancas, consigna en el acta que el resultado ha sido de 5-1 a favor de los «blaugranas» y el trofeo se entrega al capitán del Palancas. Como en el Consejo Fiscal.
El fiscal general del Estado, el simpático y sonriente Álvaro García, reúne al Consejo Fiscal para ascender a la máxima categoría Fiscal y adjudicarle la plaza de fiscal de Sala Togada –Militar–, del Tribunal Supremo, a su antecesora, protectora y amiga Dolores Delgado, señora de Garzón –don Baltasar– y exministra de Justicia. Su oponente es el fiscal don Luis Rueda. Se realiza la votación, y doña Dolores Delgado de Garzón –don Baltasar–, obtiene cuatro votos. Los de los dos miembros elegidos en representación de la Unión Progresista de Fiscales (la mundialmente famosa UPF) y los de dos miembros natos del Consejo, la teniente fiscal del Supremo, y la fiscal inspectora jefe, una y otra nombradas en su momento por la aspirante Dolores Delgado de Garzón –don Baltasar–. Y votan en contra, y a favor de don Luis Rueda, con más experiencia para el puesto por haber sido un justo e independiente capitán auditor del Cuerpo Jurídico Militar de la Defensa, el resto de los fiscales del Consejo, que son seis. Seis votos a favor de don Luis Rueda, y cuatro votos favorables a doña Dolores Delgado de Garzón –don Baltasar–. Visto el resultado de la votación, es nombrada Fiscal de Sala Togada de lo Militar en el Supremo, la perdedora, doña Dolores Delgado de Garzón –creo no equivocarme, de don Baltasar–.
Y yo me pregunto: ¿para qué narices votan los fiscales si sus votos valen menos que una mascarilla usada por Pablo Echenique?
Y me respondo. No lo sé.
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