Después de la extravagante hagiografía de Pablo Iglesias firmada por Luis María Anson en «El Mundo», más empalagosa que una torrija bañada en mermelada de albaricoque, Ione Belarra se ha puesto en contacto con el gran periodista e ilustre académico, para ofrecerle, en señal de gratitud, una reliquia de la moñocoleta del líder elogiado. En las dependencias de Podemos se guarda la belleza pilosa podada de la chochola del patriótico político, defensor a ultranza de la libertad, la Constitución y la Monarquía.
Dado el tamaño de la pelambrera segada de ese firme enemigo de los terroristas, los separatistas y los partidarios de convertir a España en un conglomerado peninsular de diecisiete naciones, Ione Belarra ha decidido dividirla en centenares de trocitos y venderlos como reliquias para contribuir al mantenimiento de la casa de Galapagar. No obstante, se enviarán mechones, pelusas, crines y lanosidades del carismático dirigente a todos aquellos periodistas, columnistas y tertulianos que hayan despedido al eximio servidor de la sociedad con generosidad y emocionado homenaje.
Las reliquias de la moñocoletas se distinguirán en cinco grupos. Reliquia de mechón, de pelusa, de crin, de lanosidad y de sector piojero, éste último exclusivamente dedicado a la venta. Son muchos los merecedores de guardar en sus casas, en el salón y el cuarto de dormir, la somera urna con un pequeño trozo de la frondosidad pilosa del heroico dirigente pro-iraní y bolivariano.
La frondosidad pilosa es acierto semántico que se debe al difunto y recordado Matías Prats Cañete. Comentaba un partido televisado de la Copa de Europa que disputaban el Real Madrid y el `”Jeunesse” de Luxemburgo. El «Jeunesse» era muy malo, y el Real Madrid le ganó por nueve goles a cero. Sus jugadores eran diez tuercebotas y sólo uno, el sueco Gustavsson, sabía de qué iba la cosa. Gustavsson era completamente calvo, un cocoliso, como Yul Brinner antaño y Rafael Simancas hogaño. Y Matías nos facilitó a los telespectadores los datos para reconocerlo. «El mejor jugador del «Jeunesse» es el sueco Gustavsson, al que reconocerán sin dificultad por ser el menos dotado de frondosidad pilosa».
Por lo menos, era mejor que Isco, si bien Isco, el que llamó «HdP» a todos los que se manifestaron contra el Gobierno en el barrio de Salamanca de Madrid y que fueron motejados de «cayetanos», quizá por sus afinidades podemitas con el líder recientemente podado, dejó crecer sus melenas morenas de Arroyo de la Miel y le creció la coleta como a su ídolo. Se me antojó ejemplar, vibrante y enérgica la reacción de Florentino Pérez, que no sólo no expulsó del Real Madrid a Isco, como hubieran hecho todos los presidentes si un jugador insultaba a una considerable cantidad de socios y simpatizantes de sus clubes, sino que lo mantuvo en el equipo por recomendación del Director Técnico en la sombra del club madridista, Antonio García Ferreras, que opinaba de los «cayetanos» lo mismo que la gacela malagueña.
La reliquia del mechón, en urna de cristal, la recibirán de regalo los elegidos, con Rosa Villacastín a la cabeza y la sutil actriz Anabel Alonso. La de pelusa, también en pequeña urna, los más destacados representantes de Podemos en Twitter y demás redes sociales. De crin, en caja de madera, Antonio Maestre, Ignacio Escolar, Ada Colau, Fernando Marlasca y los gorilas de Vallecas. Y de lanosidad, en cajita de plástico de color morado y transparente, los que ponen huevos en todas las cestas, y cuya relación sobrepasaría los 300 folios y no estoy dispuesto a reproducirla. La quinta opción, trozo de moñocoleta del sector piojero, se pondrá a la venta al precio de quince euros, si hay piojo superviviente, o a diez euros si el piojo ha fallecido o simplemente no se halla entre la maraña, sin que se moleste por ello Jesús Ídem.
Se calcula que en tres meses, se habrán agotado las existencias.
Lo que no entiendo es que Luis María Anson, que reúne en su persona, y merecidamente, los más importantes premios literarios y periodísticos, sea merecedor de tan inexplicable regalo. Quizá, porque su texto de despedida a Iglesias, es más inexplicable aún.
Se venden reliquias.
- Publicado en la web de Alfonso Ussía el 15 de mayo de 2021