Fundado en 1910
DivisaderoAntonio Pérez Henares

Zapatero & Sánchez, donde acabe el uno, acabará el otro también

El auto de la Audiencia, solo con lo que hasta el momento relata y aparece ya documentado, es de una gravedad terminal. Solo con lo expuesto, varios delitos quedan, a simple vista y de manera fehaciente, probados

Sánchez ha de defender a muerte a Zapatero porque su propia vida política, su gobierno y todo el sanchismo cuelgan de la misma soga jurídica que ahora tiene al cuello él.

Pedro Sánchez abjuró, repudió y acogotó al PSOE de Felipe, Guerra y Redondo y se entregó en alma y cuerpo al doctrinario del zapaterismo, haciendo de ZP el padre fundador del sanchismo. Tras una labor de lavado y blanqueo, se le convirtió, a quien había dejado al país en una situación límite, cayendo ya por un precipicio de ruina económica y de paro desbocado, en su inspirador, su ejemplo a seguir, su máximo referente y hasta sucesor in pectore.

Zapatero estos tres últimos años ha sido el Gran Visir, ministro plenipotenciario y embajador personal del presidente. Tanto en lo que atañe internamente, como negociador, sustituyendo al socarrado y socarrador Cerdán, como en el exterior, desde China hasta Venezuela, donde tenía previsto escapar el martes por la tarde y allí estaría si por la mañana no hubiera aparecido la Policía en su puerta para entregarle el auto del Juez de la Audiencia Nacional y comunicarle su imputación.

Una imputación que deja en la orfandad y conmocionado a este PSOE, pues duele encima donde más pus tiene la herida y más gangrenada está. El Bambi bueno resulta ser un pajarraco trincador. Él también, como Ábalos, como Cerdán , como toda la reata que no deja de crecer. Pero lo de él es mucho peor. No solo es el padre y el ejemplo a seguir, que decía la Armengol, sino que es el autor del doctrinario y de la hoja de ruta que Sánchez ha tomado como propia.

ZP sembró todas las semillas de las plantas venenosas que hoy el sanchismo riega a diario en su tóxico y letal jardín.

ZP abrió la espita del rencor, el odio político y la confrontación: Sánchez lo ha hecho su estandarte con Franco de comodín.

ZP comenzó el blanqueo de ETA y «su» Constitucional les otorgó indulgencia plenaria, convirtiendo su derrota en la victoria de sus albaceas de Bildu. Sánchez los ha beatificado, acogido como dilectos, aliados y liberado tramposamente a sus peores y más sanguinarios asesinos para mayor dolor y humillación de sus víctimas.

ZP dio gasolina y alas al separatismo catalán, asumió como propio su doctrinario y acabó por cuestionar a la propia España como nación y al pueblo español como soberano. Sánchez nos ha vendido a ellos y encima lo hemos tenido que pagar nosotros. Y lo seguiremos pagando y cada día más. Ya está al cobro, pasado el trago andaluz, el siguiente pago.

ZP inventó la ectoplásmica Alianza de Civilizaciones, a mayor gloria del islamismo más feroz, y luego, tras perder el poder, se estableció como palanganero de todas las dictaduras y dictadores que lo quieran emplear, en especial hispanoamericanas y la poderosa China. Sánchez lo ha hecho su valedor ante ellas para postularse él como un adalid mundial.

Ambos han caminado como galgos encollerados a una misma traílla y con una misma meta e intención: El poder y el uso y abuso impune de él. Y ahora es cuando ya están uncidos al mismo yugo y atados a la misma soga. Ya son un destino común y Sánchez lo sabe bien. Donde acabé ZP es donde acabará él. Que, y lo dicen ya sus propios socios, pinta mal, muy mal y con tendencia a ponerse aún peor. Porque el estallido del 'Caso Zapatero', y el nuevo cráter del volcán de mierda, esta vez sí que ha entrado en erupción justo bajo sus mismos pies. Y esta vez ha escalado una cota y descendido al tiempo a un abismo cuya presión las calderas ya no podrán soportar.

El auto de la Audiencia, solo con lo que hasta el momento relata y aparece ya documentado, es de una gravedad terminal. Solo con lo expuesto, varios delitos quedan, a simple vista y de manera fehaciente, probados.

Huele que apesta y en ZP, que lleva lustros meando colonia, aún más. Y la investigación no ha hecho sino comenzar. Lo del Plus Ultra, por sí solo, es ya algo inaudito y de una cochambre total. La implicación de Zapatero, en la que ha incluido a sus hijas, es tan obvia como cutre y procaz. Influir, conseguir y cobrar. Más viejo y más sucio que el hollín.

Pero hay, mucho más, blanqueos de capitales muy oscuros que fueron los que hicieron sonar las alarmas. La Fiscalía Anticorrupción se puso en marcha a instancias de Francia y Suiza. Todo se irá desgranando. Todo se acabará por saber.

Aunque ya hay algo que se puede avanzar. No es solo Zapatero el concernido. Para que el tráfico de influencias se ejecute, tienen que haber quienes se dejen influir y acepten la ejecución, y esto señala directamente a quienes concedieron el favor, de primeras dadas a la SEPI, la Montero y el consejo de ministros que lo aprobó. Feijóo en el Parlamento apuntó bien.

Y ojo a las curvas. El próximo día 2 de junio, quien habrá de comparecer será Zapatero, y ya no ante el Senado, donde tanto se engalló, sino ante un juez. Que será quien habrá de establecer las medidas cautelares para el imputado. Y estas pueden ir desde la comparecencia cada cierto tiempo en los juzgados, la retirada del pasaporte y hasta la prisión provisional. Si hay riesgo de fuga o de destrucción de pruebas, es la medida habitual.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas