La joyas de ZP
Muchas risas pero lo que hay detrás de todo es un atraco internacional
Zapatero decía venir de León, de humilde familia, y caracterizarse por necesitar poco y estar dispuesto a dar mucho, pero resulta que su origen estaba, como hemos sabido gracias a la UDEF, en la Reina de Castilla, la gran Isabel, o quizá en Catalina de Aragón.
Solo de allí pudieron salir las joyas que guardó con discreción en una caja fuerte en su despacho, custodiada por Gertrudis, la Caronte de la Laguna Estigia zapaterista, la cancerbero de ese infierno creado artificialmente por las máquinas del fango y la fachosfera judicial para acabar con el Profeta Sánchez y su señor José Luis.
En todos los bochornos del sanchismo hay una parte cómica, por vulgar y obscena, que hacemos bien en explotar: la catedrática de Sánchez, balbuceando bobadas sobre la economía sostenible y la ecología inclusiva o mamarrachadas similares, para tapar el acento horneado en largas noches de sauna y satén, es impagable para abonar memes crueles, como su marido.
Y qué decir del Von Karajan de Badajoz, el Hermanísimo, que va a ser procesado por un enchufe cuando debía serlo por perpetrar La danza de las chirimollas, aspirante a entrar en la Convención de Ginebra como herramienta de tortura.
No se quedan atrás Ábalos, Cerdán o Koldo, entre chistorras, gambas y sobrinas, en un eterno parque temático dedicado al cromañón que sus esposas toleraban a cambio de poder quemar tarjetas en El Corte Inglés y sentirse Lady Di en la Toscana quince días al año.
Y así llegamos a Zapatero, el más chusco de todos ellos, almacenando sortijas chinas o collares árabes, tal vez, pero echándole la culpa a la herencia de la abuela estanquera, o lo que fuera la pobre señora.
Todo está a la altura de todos los personajes y del mentor de todos ellos, Pedro Sánchez, que también se cree Obama y no pasa de la media aritmética de los peores de toda su parada de los monstruos.
Pero que las risas no oculten el bosque. Cada una de las causas es un bochorno inmenso, y la de Zapatero es la definitiva porque explica a Sánchez, a sus trampas, a sus ambiciones y a sus planes liberticidas para España, vendida dentro al independentismo y fuera al populismo chino y venezolano. A ver si por tanta carcajada se nos va a olvidar que nos han secuestrado la democracia.