Quiero ser lobo
En España están protegidos los asesinos de la ETA y los lobos, como es lógico y conveniente. En ese aspecto, la ministra ecológica y energética no transige
La desajustada ministra de Energía, Teresa Ribera, ha volado a Argel para garantizar el abastecimiento de gas a España. Semanas atrás, fracasó el ministro de Asuntos Exteriores en la misma empresa. Tenemos un ministro de Asuntos Exteriores del mismo nivel que su antecesora. De ahí que la señora o señorita Ribera se haya visto obligada a viajar a Argelia para solucionar el caos que se nos avecina. Lo ha hecho en un avión descapotable, porque aterrizó en Argel muy despeinada. Y se ha reunido con el ministro de Energía de Argelia, que como es sabido por todos los españoles, se llama Mohamed Arkab. Y Mohamed Arkab le ha dicho que el gaseoducto que nos suministra más gas, aquel que transcurre por Marruecos, y desde Tánger alcanza las costas del Cádiz, nos va a traer menos gas que el de un mechero Bic tamaño pequeño.
Argelia y Marruecos han roto relaciones y no hay tu tía. El Rey alejado, Don Juan Carlos I, lo habría arreglado descolgando el teléfono y llamando al jefe de Mohamed Arkab, pero el viejo Rey no está. Nos tendremos que conformar con el gas suministrado por el gaseoducto que une las costas de Argelia con las de Almería, y el resto alquilando barcos con capacidad para transportar gas licuado, siempre que no atraquen en Sagunto, donde un buque de Greenpeace impide el acceso a los muelles saguntinos a los barcos que transportan gas mientras el Gobierno lo permita y no recurra a la Armada para impedir el sabotaje. Con un cañonazo de mentira, una salva estruendosa, los de Greenpeace pondrían rumbo a otro puerto en el que no les dieran tantos sustos. Pero ahí siguen, y ahí seguirán.
Con una ministra de Energía tan incapaz como nuestra Ribera, que también lo es de Transición Ecológica, en unos pocos meses será en España mucho más ventajoso y agradable ser lobo que ciudadano español. En España, y los ganaderos lo saben a la perfección y lo sufren con impotencia, el lobo es una especie intocable en tanto que el ciudadano español es un ser sometido a toda suerte de humillaciones e incompetencias por parte de nuestro gobierno. El lobo, ese cánido majestuoso y bellísimo, que estuvo a un paso de la extinción y hoy habita en nuestro país en abundancia, cuenta con el cariño de la ministra Ribera. No se trata de un cariño extendido y demostrado a todos los animales, porque el lobo vive de matar diez ovejas y comerse una. Es un cariño especial al lobo, que no precisa de gas para sobrevivir, y que está protegido por la ministra con desmesurado afán. En España están protegidos los asesinos de la ETA y los lobos, como es lógico y conveniente. En ese aspecto, la ministra ecológica y energética no transige.
De vuelta a Madrid, la ministra Ribera se ha visto obligada a mentir y asegurar que el suministro de gas a España se mantendrá sin ninguna restricción ni mengua. Quizá, que subirá un poquito la factura del gas, como ha aumentado unos céntimos la factura de la luz. Pero por lo demás, tranquilidad. Y ha recalcado que Mohamed Arkab ha estado con ella encantador, que le ofreció un té durante la entrevista, y le ofreció un avión con capota para la vuelta para que no llegara a Madrid como un espantapájaros. A su secretario de Estado, que le aguardaba muy nervioso en el aeropuerto le preguntó: –¿Los lobos, bien? Y al recibir una respuesta afirmativa, la ministra Ribera le informó: –Mi gestión en Argel, un éxito rotundo.
En fin, que ya me he apuntado a la academia para estudiar la carrera de lobo. Y en junio, al monte.
- Publicado en la web de Alfonso Ussía el 29 de octubre de 2021