Cartas al director
El secreto de las abuelas para ganar años
Ellas no solían revelar su edad cronológica; en cambio, hablaban de su «edad auto percibida», casi siempre más joven que la edad crono. Este acto de «quitarse años» no era una simple coquetería, sino una poderosa forma de proyectar al exterior la vitalidad y juventud que sentían en su interior, desafiando las cifras del calendario.
La ciencia respalda esta perspectiva. Estudios como los de Becca Levy, de la Universidad de Yale, revelan que quienes adoptan una mentalidad más joven pueden ganar hasta 7 años y medio de vida. Este impacto va más allá de lo emocional; influye en la salud física, la longevidad y la percepción de bienestar.
Muchas de ellas en ese simple acto de no decir la edad, o quitarse años, se convirtieron en estrategas naturales de la edad, logrando transformar la percepción de sí mismas, y su actitud inspira hoy a muchas de nosotras. Quitarse años ya no es una mentirijilla, es más bien una tendencia y una herramienta para explorar las distintas dimensiones de la edad, donde variables como la edad biológica, psicológica y social, se vuelven imprescindibles e importantes a la hora saber cuál es nuestra verdadera edad.
La clave de la edad está, al final, en la actitud: la juventud es tanto un estado mental como físico. ¿Te atreves a redefinir tu edad, más allá de tu edad cronológica?