Cartas al director
Naufragio
Es un barco que no tiene solo una vía de agua; tiene varias y alguna muy grande. El capitán que las está viendo se aventura a salir a alta mar. Muchas cosas y muy malas tienen que haber en el puerto para tomar esta decisión.
Lo que no entiendo es que la tripulación del barco está observando cómo entra el agua en las bodegas y encima aplauda. Como dice un conocido refrán: «Quien por su gusto muere, hasta la muerte le sabe a gloria».
Cuando se rompa el timón se perderá para siempre en medio del mar o la corriente la llevará hasta los arrecifes, donde permanecerá rota y varada.
La militancia debe hacer algo o se quedarán para siempre sin partido. Solo Page y la alcaldesa de Palencia han dicho algo coherente, apartándose de la obediencia ciega que solo conduce a un suicidio colectivo.
Ni siquiera los afectados directamente por los manejos ilegales de Ábalos y Cerdán dentro del partido, como Madina o Susana Díaz son capaces de hablar claro por no perjudicar al partido. Cuando lo hagan será tarde.
No le faltaba razón a Lao Tsé: «Cuanto más intentas liderar, más se te escapa el liderazgo». La gestión de Pedro Sánchez se ha convertido en un liderazgo agonizante. Una frase pirata dice que «los muertos no cuentan cuentos». En este caso sí y hacen zozobrar al barco.