Cartas al director
González, pellejo de oro
Siempre es una delicia saborear los textos que escribe el señor Albiac, porque cada vez resulta más difícil encontrar personas de su categoría intelectual.
El pasado viernes he sentido el calor que produce compartir, sobre todo con alguien como él, el mismo sentimiento de oprobio que supone que se haya otorgado una tan alta distinción a un personaje como el «Señor X». Mi más sincera felicitación al señor Albiac, y a usted, señor Rubido, por tenerlo en su equipo de redactores.