Cartas al director
Feliz Navidad: las cosas por su nombre
Por estas fechas, desde hace varios años el Gobierno y el presidente omiten cualquier rastro navideño y se limitan a decir «felices fiestas». En cambio, no tienen problema en felicitar el Ramadán. No entiendo por qué obvian mencionar una fiesta cristiana que representa de manera mayoritaria a nuestro país. No se celebra el solsticio de invierno, ni unas meras fiestas de la afectividad; se celebra el nacimiento del Niño Jesús.
Además, es preciso recordar que España es un estado aconfesional, no laico; es decir, tal como recoge la Constitución, «los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española». Por lo tanto, espero que, al igual que con otros credos, se felicite lo que realmente se celebra. No se trata de imponer nada a nadie, tan solo se trata de respetar e incluir a una amplia parte de la población.