Cartas al director
Hay silencios tan indignos
Sr. Sánchez, usted ha dicho en el Congreso que no se calla ni debajo del agua, pero los hechos demuestran lo contrario, que no para de callarse y, sino que se lo digan al juez Peinado.
Se calla cuando hay que condenar al chavismo, se calla cuando hay que reconocer a Edmundo González como el presidente legítimo de Venezuela, se calla cuando hay que felicitar a Marina Machado por haber sido galardonada con el premio Nobel de la paz. Usted se calla tanto como Zapatero, que ahora no solo enmudece, sino que además se esconde.
El balance del régimen de Maduro no puede ser más atroz: 36.800 víctimas de tortura, 18.305 detenidos políticos, 10.000 ejecuciones extrajudiciales, 468 asesinatos en protestas, 8 millones de exiliados, 400 medios de comunicación censurados, 90 % de pobreza, 50 % de extrema pobreza, un salario mínimo que no llega a los tres dólares mensuales, los precios se han multiplicado por 1.000 y a pesar de estas demoledoras cifras usted es incapaz de condenar al chavismo. Permítame que le haga esta pregunta retórica ¿Por qué no lo reprueba?
No reconocer explícitamente las tropelías de un régimen dictatorial, supone implícitamente legitimarlo; no reconocer explícitamente el resultado de unas actas electorales verídicas, supone implícitamente reconocer un pucherazo.
España, que debería ser el adalid en Europa contra todas las dictaduras de Hispanoamérica, por culpa de los silencios tan miserables de Pedro Sánchez, resulta ser el país más cómplice de Europa con dichos regímenes despóticos, incluyendo los de Nicaragua y Cuba.
Sr. Sánchez, usted me irrita mucho más por lo que calla que por lo que dice, que ya es decir, porque lo que dice es aberrante.