Cartas al director
Corrupción sistematizada
Para que todo permanezca dime que todo cambie, aunque en realidad nada cambie o, tan sólo, las apariencias, cual es el caso de la corrupción. Pero es que hasta incluso los imperecederos en su esencia dichos tradicionales se horadan con estos progresistas tiempos, porque ese que afirma «dime con quién andas y te diré cómo eres», aplicado al Pedro presente y acompañante Peugeot con tres consumados presuntos corruptos, niega la fuerza de la sabiduría popular.
Y a resultas del tal entuerto, el román paladino infiere que, o bien el susodicho Pedrito está tonto, o que en el transcurso de aquellas travesías-Peugeot recopilatorias de apoyos socialistas se hacía el atontado. En ambos casos, no obstante, de la oratoria de la corrupción sobre los asientos de un coche se pasó luego a corrupción sistémica, es decir, que todo cambie para que todo permanezca.