Cartas al director
Abatir la desesperanza
Nuestro panorama sociopolítico no deja de ser desmoralizador. El desempleo, las políticas que desincentivan crear y emprender, la creciente desigualdad entre pobres y ricos, un desgobierno que desoye, desmiembra, desmonta y desprecia, la despoblación de muchos territorios, la desorientación personal de jóvenes y adultos, un cierto desinterés egoísta, la desfachatez de los corruptos y una comunicación marcada por la desinformación están generando una creciente desconfianza desquiciante. Sectores minoritarios pretenden desmontar el país, cuyo descrédito internacional va en aumento, porque símbolos emblemáticos como el AVE se desmoronan. Es momento de una reflexión profunda y autocrítica colectiva para desembarazarse de esas taras y evitar acabar siendo Des-es-paña.