Fundado en 1910

Cartas al director

La cocina que estamos perdiendo

El aumento del 25,5 % en el consumo de comida preparada por suscripción revela una transformación profunda en los hábitos alimentarios españoles. Lejos de tratarse de una simple moda, este fenómeno refleja las contradicciones de nuestra sociedad: demandamos alimentación equilibrada, pero carecemos del tiempo necesario para cocinar.

Los datos son reveladores: los usuarios incrementan un 29,3 % el número de platos comprados, priorizando proteínas (42,53 % de la demanda), arroces (12,24 %) y platos de cuchara (11,70 %). Esta apuesta por la comida tradicional demuestra que, pese a los ritmos frenéticos, permanece el anhelo de sabores caseros y recetas de siempre.

Sin embargo, surge una paradoja inquietante: mientras las suscripciones prometen planificación inteligente y reducción del desperdicio alimentario, ¿no estamos delegando excesivamente decisiones fundamentales sobre nuestra nutrición? La comodidad no debería hacernos olvidar que cocinar transmite cultura, refuerza vínculos familiares y garantiza control absoluto sobre lo que ingerimos.

Tal vez, debamos replantear nuestras prioridades laborales y sociales para recuperar espacios de tiempo que permitan conciliar vida saludable sin renunciar completamente a la preparación de alimentos. De lo contrario, correremos el riesgo de convertir la cocina —espacio ancestral de creatividad y convivencia— en un mero recuerdo del pasado.

El riesgo de adicción a este sistema alimentario nos recrea el que vivimos con los dispositivos móviles. Vamos camino del individualismo total.

Pedro Marín Usón

tracking

Compartir

Herramientas