Cartas al director
Liberales o socialistas
Un liberal no necesita aclarar cada día, que no es como un católico de un solo día. El liberalismo es muy sofisticado, no tiene nada que ver con esos que creen en las libertades socialistas.
El problema liberal es cuando ponen a un líder espiritual a recordar lo que es la libertad en la Soberanía Nacional, sin dañar la respetuosa aconfesionalidad del Estado y su derecho natural.
Nadie puede desautorizar al Parlamento, ni siquiera para convertir la democracia liberal en un trámite mayor o menor, ante una verdad revelada. Ya que hay demasiados antisistema que utilizan esa coartada para decir que la democracia ha renunciado a la verdad y, por lo tanto, ya no merece obediencia.
Cuando el Papa, León XIV entro por la puerta del Parlamentó levanto la mirada aceptando la institución, se somete a su forma y reconoce su autoridad.
Sabe que los ateos no conceden nada a la Iglesia se lo conceden todo al Parlamento. Y eso no es liberalismo, sino todo lo contrario. El liberal sabe que el Parlamento no crea la dignidad humana solo la reconoce y la protege, pero no la inventa. Si los derechos humanos nacieran de una votación, otra votación podría anularlos. Eso es lo que ha venido a decir el Papa que algunos no han querido ver. En realidad, un liberal puede ser católico o agnóstico, lo decisivo no es creer en Dios, sino aceptar que el poder político no es omnipotente. El hombre no recibe su dignidad del Parlamento. Sus derechos humanos son antes que el poder…