Cartas al director
Acerca de la UME
Resulta curioso que la UME, una de las unidades más prestigiosas y eficaces de nuestras Fuerzas Armadas, pueda desplegarse con rapidez y profesionalidad allí donde se la reclama fuera de nuestras fronteras, mientras que dentro de España su intervención parece depender demasiado de cálculos políticos y de decisiones que poco tienen que ver con las necesidades reales de los ciudadanos.
¿Acaso ya hemos olvidado lo ocurrido durante la pandemia en Cataluña, o más recientemente, tras la devastadora dana? En ambas situaciones quedó demostrado que nuestros militares estaban preparados para ayudar desde el primer minutos y en demasiadas ocasiones se le vetó o limitó su capacidad de respuesta por razones difíciles de comprender para quienes veían cómo el tiempo corría en contra de los afectados y en muchos casos, de forma irreversible.
Nuestros soldados no preguntan a quién vota quien necesita ayuda. Cumplen con su deber, arriesgan su seguridad y sirven a España con disciplina y entrega. Lo mínimo que merecen es respeto y que se les permita hacer aquello para lo que están preparados.
Es lamentable que un gobierno tan nefasto, tan cuestionado por la oposición y por numerosos casos de presunta corrupción proyecte, además, una imagen de desconfianza hacia unas Fuerzas Armadas que cuentan con el reconocimiento y el cariño de la inmensa mayoría de los españoles con sentido común.
Porque cuando la tragedia llama a la puerta, lo importante no es la propaganda, sino salvar vidas, tal y como están haciendo en Venezuela tras la tragedia reciente.