Trump hace Justicia
Trump ha aclarado en la rueda de Prensa que no cuenta con María Corina Machado aduciendo que no tiene respaldo popular. ¿Y Edmundo González que obtuvo el 70 por ciento de los votos?
Por encima de cualquier soberanía nacional están los Derechos Humanos que Nicolás Maduro ha violado de muchas maneras: torturando a sus rivales políticos, ignorando la voz de los venezolanos legítimamente manifestada en unas elecciones en las que los observadores internacionales, casi sin excepción, denunciaron el resultado avalado por el Gobierno venezolano y, por último, por ahora, pero muy destacadamente, convirtiendo a su país en el mayor cartel de la droga del mundo. Y ese negocio es también una violación de esos derechos porque se trata de enriquecer a los gestores del cartel venezolano a costa de las vidas de ciudadanos de medio mundo.
Frente a todo eso, una intervención para acabar con la cabeza de esa sevicia está plenamente justificada por ser una forma de hacer Justicia frente a la incapacidad de la comunidad internacional para defenderse y defender a las víctimas de Maduro dentro y fuera de su país. Una intervención impecable de la que con razón el presidente norteamericano se mostró muy orgulloso. Como dijo, no hay ningún país en el mundo con capacidad para desarrollar una operación así. Aunque quizá hubiera que tener presente a Israel, cuyo primer ministro, Benjamín Netanyahu, se pasó invitado en Mar A Lago las horas en que estaba previsto originalmente comenzar la operación.
Lo que es evidente es que la fuerza del régimen de Maduro era sólo la de la represión más sangrienta. Porque resulta casi inverosímil que un país que estaba en estado de alerta frente a la amenaza de Estados Unidos haya sido incapaz de impedir la captura de su presidente por parte de una potencia extranjera. No hay precedente histórico de que un jefe de Estado en ejercicio sea capturado y sacado del país por un Ejército que no ocupaba esa nación. El grado de ridículo logístico del régimen bolivariano no tiene precedentes.
El propio Trump informó a la prensa de que Delcy Rodríguez había sido investida presidente de Venezuela y que había mantenido una larga conversación con el secretario de Estado, Marco Rubio, en la que según sus palabras, se habría puesto a su disposición. Trump dejó claro que su objetivo es gestionar el país, así que cabe imaginar que van a invitar a doña Delcy a tomar las de Villadiego. Porque Trump dejó bien claro que piensan quedarse en Venezuela hasta que organicen una transición bien ordenada para que el madurismo no siga en el poder. Pero también dejó nítido que no pondrá en práctica la actuación más legítima: poner los medios para que se pueda cumplir el mandato democrático de los venezolanos y Edmundo González pueda asumir la Presidencia con María Corina Machado a su lado. Eso no sería una imposición norteamericana. Sería el mejor ejemplo de cómo otro país puede hacer respetar la democracia en un vecino. Pero Trump ya ha aclarado en la rueda de Prensa que no cuenta con María Corina Machado aduciendo que no tiene respaldo popular. ¿Y Edmundo González que obtuvo el 70 por ciento de los votos?
Y habrá que estar atentos a las consecuencias que puedan derivarse en España de un derrumbe de la dictadura venezolana. Políticos como Juan Carlos Monedero, Pablo Iglesias o el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero han tenido una relación de extremada proximidad con aquella tiranía. Y lo normal sería que se vayan conociendo los detalles de en qué ha consistido esa relación.