18 de agosto de 2022

En primera líneaMiguel Ángel García Martín

4-M y 19-J: Sánchez, tocado y hundido

Si Madrid fue la «tumba» política de Pablo Iglesias y las recetas comunistas, Andalucía va a ser el principio del fin del sanchismo. Dos fechas simbólicas que ya dejan a Sánchez tocado y hundido

Las elecciones celebradas el domingo 19 en Andalucía suponen la confirmación del cambio de ciclo político que está experimentando nuestro país y que comenzó el pasado 4 de mayo de 2021 con el éxito del llamado «efecto Ayuso». No sería la primera vez que, tras años de gobierno agónico del PSOE en España, con sus infinitos ministerios y un gasto descontrolado, los españoles ponen los ojos en el Partido Popular para enderezar el rumbo del país. Le pasó a José María Aznar, le pasó a Mariano Rajoy y le pasará, sin duda, a Alberto Núñez Feijóo muy pronto.
Solo hace falta ver los datos, esos que matan el relato de la izquierda y que muestran que las políticas del Partido Popular funcionan y que, allí donde se aplican, sus ciudadanos viven mejor. Los últimos datos del INE son elocuentes. No en vano, Madrid sigue liderando el crecimiento económico de nuestro país. Nuestra región aporta más del 19 por ciento del PIB de toda España, y, en el primer trimestre de 2022, su crecimiento casi triplicó la media nacional.
Es en Madrid donde se crean un mayor número de empresas: más de 6.400 en el primer trimestre de 2022, un 22,6 por ciento del total nacional. Madrid también lidera la inversión extranjera. Más del 70 por ciento de las inversiones procedentes del exterior en el primer trimestre de 2022 han tenido su destino en la Comunidad de Madrid, siete veces más que en Cataluña. Los gobiernos populares en la Comunidad de Madrid han logrado poner a nuestra región en una posición de liderazgo sin precedentes.
Todos estos datos desquician al presidente Sánchez, que no soporta que a la Comunidad de Madrid, región en la que vive y por la que se presenta a las elecciones, le vaya bien. Y desde el domingo tiene un nuevo frente de preocupación tras el varapalo que se ha llevado el PSOE en su histórico y principal caladero de votos, Andalucía. Y tiene motivos para ello.
Pedro sánchez

Paula Andrade

Esta región, tras sufrir durante casi 40 años los efectos nefastos del socialismo, ha empezado, en escasos tres años que lleva el PP al frente de San Telmo, a revertir muchos indicadores económicos, mejorando el posicionamiento de esta comunidad autónoma en diferentes rankings nacionales.
La aplicación de una política sensata, centrada en fomentar la iniciativa privada y una política tributaria atractiva, han conseguido unos datos que cabe la pena reseñar: el PIB andaluz ha crecido al 6,1 por ciento, esto es, casi un punto más que la media nacional. Asimismo, la EPA del primer trimestre refleja una tendencia muy positiva: Andalucía ha sido la comunidad autónoma donde más se ha reducido el paro en el primer trimestre de 2022, creando 166.800 empleos. La tasa de paro se situó en su mejor registro desde el año 2008: por primera vez en 14 años Andalucía tiene una tasa de paro por debajo del 20 por ciento. Al igual que Madrid, Andalucía ha contribuido a la creación de 1.460 empresas cada mes, uno de sus máximos históricos. Además, Andalucía lidera, junto con Madrid, el número de trabajadores por cuenta propia: 7 de cada 10 nuevos autónomos han iniciado su actividad en Andalucía o en la Comunidad de Madrid en los últimos tres años.
El milagro andaluz se ha basado en las mismas recetas que lleva aplicando el Partido Popular en la Comunidad de Madrid desde hace muchos años: reglas del juego claras y previsibles, eliminación de trabas burocráticas y bajada de impuestos.
Estos buenos datos de gestión y el hartazgo de un país con el Gobierno social-comunista de Sánchez han sido el caldo de cultivo para el magnífico resultado del Partido Popular el pasado 19-J. Y es que los abucheos constantes en la calle a Pedro Sánchez se traducen en votos en las urnas al Partido Popular. El 19-J en Andalucía ha sido una nueva parada, como ya lo fue el 13-F en Castilla y León y, sin duda, el 4-M en Madrid en el camino de Núñez Feijóo a la Moncloa. Por eso, si Madrid fue la «tumba» política de Pablo Iglesias y las recetas comunistas, Andalucía va a ser el principio del fin del sanchismo. Dos fechas simbólicas que ya dejan a Sánchez tocado y hundido.
  • Miguel Ángel García Martín es viceconsejero de Presidencia secretario de Programas del PP de Madrid
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