Las caras de la noticia (01/01/2026)
Teresa Peramato
Si a Teresa Peramato la ha elegido Sánchez como fiscal general del Estado, y si ideológicamente ha sido toda su vida una izquierdista de manual, pues solo cabía esperar lo que ya ha ocurrido. La Fiscalía ha solicitado, en el último día del año y horas antes de las uvas, anular la condena del corrupto García Ortiz y acusa al Supremo de ignorar pruebas. Por supuesto, el Alto Tribunal ignorará el incidente de nulidad, de claro móvil partidista, pero la batalla del sanchismo para que Ortiz quede limpio ya está en marcha. Peramato fue nombrada el día de 10 de este mes y ya está entregada a la causa ¿Próxima parada? La toga empolvada de Pumpido, que hará desde el TC lo que necesite Sánchez, como siempre. Como telón de fondo, el mal perder del presidente del Gobierno, que se niega a aceptar que su peón Ortiz ha sido condenado por un caso flagrante de guerra sucia política.
Pere Navarro
No es fácil montar un follón de confusión del calibre del que ha armado la DGT con la implantación a partir de hoy de las discutidas balizas V16. Ha faltado claridad y, según algunos expertos, falta además solvencia técnica en el artilugio elegido. En esta ceremonia del caos, muchos conductores han comprado de buena fe balizas que al final no servían y demasiada gente no sabe bien a qué atenerse. Pere Navarro, el perenne director de la DGT, estuvo al frente desde 2004 a 2012, con una buena gestión que bajó muchísimo los muertos en carretera. Pero no parece que Sánchez haya acertado al recuperarlo en 2018 para el cargo, en el que se está convirtiendo en un personaje cada vez más excéntrico. A sus 73 años, el simpático Navarro quizá debería ir pensando en disfrutar de la vida lejos de los despachos oficiales y dejar paso a otro técnico con más claridad de ideas.
León XIV
El Papa ha cerrado el año lamentando «las guerras que siguen devastando el planeta» y con un cariñoso recuerdo a su predecesor, Francisco. León XIV animó además a los fieles a dejar de lado la superficialidad y les propuso «hacer un honesto examen de conciencia y pedir perdón por todos los momentos en los que no hemos sabido atesorar las inspiraciones e invertir mejor los talentos que nos ha confiado el Señor». El Pontífice, que llegó a la cátedra de Pedro el pasado 8 de mayo, está recibiendo una excepcional respuesta de los creyentes, con un aumento constante del público que acude a sus misas, oraciones y audiencias.