19 de agosto de 2022

Se ha producido un deslizamiento de los diferentes estratos de la sociedad hacia situaciones de mayor precariedad y exclusión social

Se ha producido un deslizamiento de los diferentes estratos de la sociedad hacia situaciones de mayor precariedad y exclusión socialCáritas

Cáritas lamenta que el Ingreso Mínimo Vital solo haya llegado al 18,6% de los solicitantes

El informe Análisis y Perspectivas 2021, elaborado por las dos instituciones católicas,  constata que la pandemia ha incrementado el número de personas vulnerables hasta una cifra «alarmante»

Una de las medidas estrella anunciadas al comienzo de la presente legislatura por el gobierno del PSOE y Unidas Podemos, la implementación del I.M.V. (Ingreso Mínimo Vital), no está llegando a quienes más lo necesitan.
Según se desprende del informe presentado por Cáritas y FOESSA (Fomento de Estudios Sociales y Sociología Aplicada), solamente el 18,6% de los solicitantes en situación de «pobreza severa lo está cobrando o lo tiene concedido».
Las cifras aportadas en el informe Análisis y Perspectivas 2021 son escalofriantes. 11 millones de personas, 2,5 millones más que hace tan solo tres años, están bajo el umbral de la pobreza. Esto supone un 22,7% más que en 2018.

El coronavirus agranda las distancias

El covid-19 ha deteriorado el tejido empresarial y el acceso a la vivienda. Un problema endémico que lleva instalado en nuestro país desde hace más de una década y donde las dos instituciones de la Iglesia reclaman una mayor atención de la administración pública.
«La pandemia –reza el comunicado facilitado desde Cáritas– está dejando un impacto muy preocupante, con una profunda huella en las condiciones de vida y niveles de integración de las familias».
Según las cifras aportadas por Natalia Peiro, secretaria general de Cáritas Española, y Thomas Ubrich, técnico del Equipo de Estudios, el 25% de los hogares atraviesan graves dificultades para encontrar trabajo y los que lo tienen, sufren la precariedad salarial que lleva parejo el no poder atender adecuadamente a los gastos corrientes.
Tanto Peiro como Ubrich han recalcado durante la presentación que la calidad del empleo ofertado «no asegura la integración». La inestabilidad laboral se ha disparado del 4,8% hasta el 10,3%, idéntico porcentaje extraído de hogares donde todas las personas en edad de trabajar se encuentran desempleada.
Las familias monoparentales son las más expuestas a la crisis derivada por la pandemia

Las familias monoparentales son las más expuestas a la crisis derivada por la pandemiaCáritas

Seis de cada diez hogares en riesgo

Lo señala el informe de Análisis y Perspectivas 2021: «La integración plena –es decir, hogares que disfrutan de una situación en la que no sufren ningún rasgo indicativo de exclusión– solamente es disfrutada por el 42% de las unidades familiares». Esto significa un descenso de más de siete puntos respecto al año 2018, fecha de referencia en la que tuvo lugar el último informe.
Por otro lado, las familias con niños y adolescentes en su seno son las que más dificultades están encontrando para salir adelante tras la crisis sobrevenida con la pandemia. Las que más lo están sufriendo son aquellas que tienen tres o más hijos o las que están conformadas por una única referencia familiar, principalmente mujeres solas a cargo de sus hijos. Desde Cáritas denuncian la falta de apoyos públicos para que puedan salir adelante.
Otra de las reflexiones a las que invita el informe son los problemas que están sufriendo aquellos migrantes que residen en nuestro país. «La pandemia ha intensificado situaciones de exclusión críticas para la población de origen inmigrante y ha convertido en crónica su obvia posición de desventaja. Esto se evidencia en una clara sobrerrepresentación de este grupo en el espacio de la exclusión (38%), aún más marcada en el de la exclusión severa (65%)».
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