Un sacerdote celebra la misa en una iglesia del Tirol
La Iglesia austríaca busca seminaristas de 45 a 60 años: Podrán seguir trabajando mientras se forman
Solo deberán abandonar sus profesiones en caso de ser incompatibles con la moral católica o de dedicarse a la política
Es un dejar las redes... parcialmente. Al menos, mientras se forman como seminaristas para el sacerdocio. Es la fórmula que acaba de autorizar la Iglesia católica en Austria para tratar de atraer al ministerio a varones de 45 a 60 años de edad: seguir desempeñando su empleo habitual a la vez que se preparan para ser ordenados sacerdotes.
Se trata de la Segunda Vía para Vocaciones Tardías, un programa aprobado el pasado 5 de enero por la Conferencia de Rectores de Seminarios Austriacos. Eso sí: cada caso será analizado individualmente y se decidirá cuál es la mejor forma para que cada candidato realice sus estudios teológicos de manera flexible o a distancia mientras continúa con su profesión habitual. Lo que no se ha aclarado es un punto importante: si se requerirá que residan a tiempo completo en el seminario o, por el contrario, lo podrán seguir haciendo en sus respectivos hogares.
La profesión que desempeñan estos posibles seminaristas debe ser compatible con la moral católica y, en casos excepcionales, podrían mantenerla incluso después de la ordenación sacerdotal. Se hace una salvedad importante: aquellos que están dedicados a la política, deben abandonarla antes de que el candidato sea admitido al proceso de diaconado y ordenación sacerdotal (la llamada «admissio»).
«Se invitará a quienes ya han ocupado puestos de responsabilidad a que pongan sus dones al servicio de la Iglesia», han explicado los rectores de seminarios en un comunicado. «La Iglesia en Austria acompañará estas vocaciones con gran atención y espera con ilusión dar la bienvenida a los nuevos sacerdotes», agregan.
Escasez vocacional
El motivo que ha llevado a la Iglesia católica austriaca a tomar esta decisión no es otro que la acuciante falta de vocaciones sacerdotales en el país centroeuropeo. Austria tiene una población aproximada de 9 millones de habitantes, de los cuales casi la mitad son católicos. Según la Oficina Nacional de Estadística estatal, hay aproximadamente 850.000 hombres de entre 45 y 60 años en el país, de los que alrededor de 400.000 son católicos bautizados, y unos 50.000 de ellos asisten a misa con regularidad. La mayor parte, como es lógico, están casados o tienen familia, pero también hay varios miles que permanecen solteros, y a es a ellos a quien se pretende alcanzar con este nuevo programa.
Según los últimos datos de la Conferencia Episcopal Austríaca, en 2024 había un total de 1.764 sacerdotes diocesanos en el país, con una elevada edad media. Los candidatos de 45 a 60 años que se planteen la vocación sacerdotal deben cumplir los requisitos habituales para acceder al sacerdocio: ser solteros –aunque pueden ser viudos– y estar dispuestos a vivir célibes.