Monseñor Richard F. Stika, obispo de Knoxville (Tennessee)
Muere un obispo de EE. UU. a los 68 años, tres después de presentar su renuncia por una investigación vaticana
Monseñor Richard F. Stika había sido acusado de encubrir a un seminarista acusado de múltiples cargos de violación y de intimidar a una presunta víctima
En 2023, cuando renunció al gobierno de la diócesis de Knoxville (Tennessee, Estados Unidos), monseñor Richard F. Stika reconoció que «no sería honesto si no admitiera que algo de esto me ha pesado física y emocionalmente». Le había precedido una investigación ordenada desde Roma por el Papa Francisco tras recibir numerosos informes sobre mala gestión diocesana por parte de Stika y de que varios sacerdotes solicitaran al Vaticano que investigara su conducta como obispo.
Este martes, según recoge EWTN News, monseñor Stika fallecía a los 68 años de edad. El prelado también fue objeto de una demanda en la que se alegaba que protegía a un seminarista acusado de múltiples cargos de violación, incluidas acusaciones de que Stika intimidó a una presunta víctima.
El 27 de junio de 2023 renunció a su cargo a los 65 años , diez años antes de la edad de jubilación habitual de los obispos. Aunque, en ese momento, se refirió a numerosos problemas de salud como los causantes de su decisión, también ofreció una «disculpa genuina y sincera a todos aquellos a quienes he decepcionado a lo largo de los años».
Había nacido en San Luis el 4 de julio de 1957 y fue ordenado sacerdote en la archidiócesis de San Luis el 14 de diciembre de 1985. Ocupó el cargo de canciller allí durante 10 años, de 1994 a 2004, y ayudó a coordinar la visita del Papa Juan Pablo II a la ciudad en 1999.
Benedicto XVI le nombró obispo de Knoxville en 2009. Como obispo, supervisó la construcción de la catedral del Sagrado Corazón de Jesús.