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La Joven Orquesta Sinfónica Juan Pablo II, durante su concierto en Parla

Una orquesta de 50 adolescentes para 70 presos del sur de Madrid

La Joven Orquesta Juan Pablo II, cuyos músicos tienen una media de 14 años de edad, deleitaron a los internos con piezas como 'O mio babbino caro' y 'Nessun dorma'

Más de 70 internos de los centros penitenciarios de Valdemoro, Navalcarnero y Aranjuez asistieron el pasado 18 de abril a un concierto de la Joven Orquesta Juan Pablo II en Parla (Madrid), en una jornada marcada por la emoción, los aplausos y los recuerdos de infancia. La actuación, interpretada por 50 alumnos de la Joven Orquesta, contó con la presencia del obispo de Getafe, Ginés García Beltrán. Se completó con una paellada y momentos de encuentro entre internos y jóvenes músicos.

La iniciativa marca el inicio del Proyecto Dimas, con el que la Joven Orquesta pretende llevar la belleza de la música de forma totalmente gratuita a quienes buscan esperanza, consuelo y escucha.

El evento, celebrado con motivo de la Jornada diocesana de pastoral penitenciaria de Getafe, contó con un amplio repertorio, que incluyó piezas tan conocidas como O mio babbino caro y Nessun dorma, de Giacomo Puccini; Peer Gynt, de Grieg, y conocidas bandas sonoras, desde La gran evasión y La Bella y la Bestia hasta Piratas del Caribe o Cómo entrenar a tu dragón, junto a un medley de Pixar.

«Di un salto a mi infancia»

El concierto estuvo precedido por la oración y breve intervención del obispo de Getafe, que invitó a los asistentes a recorrer juntos un camino de esperanza hacia la libertad.

Uno de asistentes, Juan Carlos, calificó la experiencia como «algo inolvidable», lo que cobra mayor sentido «tras tantos días sin ver la luz o poder comunicarme». Describió así la emoción vivida durante la actuación: «Cuando escuché La Bella y la Bestia me puse a llorar. Fue un salto a mi infancia».

Por encima de todo, celebró la oportunidad de reinsertarse y de pasar un día en comunidad. «Aunque no podamos estar con personas en la calle, nos han dado la oportunidad de poder hablar con los demás y relacionarnos como cualquier persona, sin problema alguno». Concluyó con un recordatorio a los asistentes de la importancia de la familia, especialmente de las madres: «Cuando te diga que siempre va a estar ahí, es la verdad. Siempre va a estar, y nunca te va a fallar».

Los internos disfrutaron con la actuación de los jóvenes músicos

Los internos disfrutaron con la actuación de los jóvenes músicos

La actuación concluyó entre aplausos del público, que pidió un bis, y continuó con un almuerzo compartido en el que internos y alumnos pudieron conversar y compartir experiencias. La jornada terminó con momentos de convivencia, como un improvisado partido de fútbol o la interpretación del Cumpleaños feliz para uno de los internos. Dos anécdotas que mostraron la esperanza de la redención y la posibilidad de empezar de nuevo, pero que también reflejaron cómo una juventud alegre y comprometida es capaz de sacar lo mejor de los demás.

Una paella y una misa

Tras el almuerzo tuvo lugar una mesa redonda integrada por asociaciones dedicadas al acompañamiento y reinserción en el ámbito penitenciario dedicada abordar las intervenciones con jóvenes en riesgo de exclusión social. En la mesa, moderada por Pablo Morata, capellán del Centro Penitenciario Madrid III de Valdemoro, participaron la Escuela Comarcal Arzobispo Morcillo, de Cáritas Getafe, la Fundación Unblock y Salesianos de Fuenlabrada – Centro Juvenil Naranjoven.

Tras una puesta en común, la jornada concluyó con la celebración de la Santa Misa. Cabe destacar la dedicada presencia de los voluntarios de los tres centros de la diócesis que hicieron posible la buena marcha en la celebración del evento.

Monseñor Ginés García Beltrán se dirige a los presos

Monseñor Ginés García Beltrán se dirige a los presos

Con esta jornada quedó inaugurado el Proyecto Dimas, que la Fundación Educatio Servanda y la Joven Orquesta Sinfónica Juan Pablo II definen como la respuesta al llamado de realizar las obras de misericordia en el ámbito penitenciario.

José María Carrera, impulsor de la Joven Orquesta, define así los pilares del Proyecto Dimas, prevención, acompañamiento y reinserción: «Queremos fomentar la prevención en nuestros alumnos, que conozcan la realidad penitenciaria y las actividades delictivas que la causan. Pero vamos más allá: queremos acompañarlos durante su condena, visitarles como ya hacemos con labores de voluntariado. Y, si nos lo permiten las circunstancias, poder impartir algún día talleres de aprendizaje de música y tocar, dentro o fuera de prisión. En tercer lugar, visualizamos la orquesta también como un elemento que facilite la reinserción».

Una vez que el preso ha reconocido su error, ha pedido perdón, muestra arrepentimiento y cumple su condena, es merecedor de una segunda oportunidad. Acompañarle en este proceso es una de las misiones centrales de Proyecto Dimas.

Próximo concierto, para enfermos de ELA

La Joven Orquesta ofrece conciertos totalmente gratuitos en todo tipo de instituciones que precisan de esperanza: desde hospitales y residencias hasta centros de cuidados paliativos.

El próximo concierto de la Joven Orquesta será en verano de 2026 en el Hospital Enfermera Isabel Zendal, con un repertorio dedicado a personas con una expectativa de vida muy reducida, sus familiares y personal sanitario.

La Joven Orquesta Sinfónica Juan Pablo II es una orquesta sin ánimo de lucro formada por estudiantes de los colegios Juan Pablo II, con una edad media de 14 años. Su misión es ofrecer conciertos totalmente gratuitos a personas y colectivos vulnerables en hospitales, residencias, centros penitenciarios y unidades de cuidados paliativos. Cuando no es posible llevar la orquesta completa, las agrupaciones de cámara visitan espacios donde la música casi nunca llega: UCIs, unidades de oncología infantil o centros con situaciones especialmente duras. A través de la música, buscan acompañar, aliviar la soledad y transmitir afecto.

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