Un religioso deambula por el claustro románico de su convento
Más de 700 monasterios a un clic: esta es la web que ofrece el buscador de conventos más completo de España
También cuenta con una «agenda de experiencias vocacionales» para aquellas personas que se plantean la vida religiosa
¿Adónde puedo ir para retirarme unos días? ¿Qué conventos ofrecen hospedería? Si creo que Dios me llama a la vida monástica, ¿dónde puedo ir a probar? ¿Cuáles cuentan con una tienda? La Fundación DeClausura ofrece en su web el listado más completo de los monasterios y conventos de toda España, que recoge más de 700 cenobios, tanto masculinos (39) como femeninos (667). La página cuenta, además, con varios filtros de búsqueda, para localizarlos por provincia, por orden religiosa o por el tipo de servicios que ofrecen.
«Las comunidades monásticas y conventuales acogen a quienes se sienten atraídos de alguna manera por su forma de vida y les ofrecen, con enorme generosidad y entrega, distintas experiencias monásticas», explica Blanca Ugarte, de la Fundación DeClausura. Esta institución es pionera en España: desde 2006 se constituye como una entidad sin ánimo de lucro que nació para ayudar a los monasterios y conventos de clausura.
«A estas alturas del año experimentamos cansancio, ansiedad y ruido, y soñamos con el verano», constata Ugarte, y el período estival puede ser idóneo para «buscar la paz y el silencio para ser, en lugar de hacer, y para conectarse con Quien realmente importa».
Por eso, la fundación ha elaborado este buscador de monasterios y conventos, el más completo de España, que se puede constituir como una alternativa a los que huyen en sus vacaciones de las aglomeraciones, el ruido y la disipación.
La sencilla habitación de una hospedería monástica
Además, aquellos que sientan el runrún de la vocación a la vida de clausura pueden acudir a «varias de las comunidades que organizan unos días de convivencia vocacional». «Se trata de una ocasión única para vivir en clausura unos días en el seno de una comunidad contemplativa y ser acompañados en la reflexión sobre la propia vocación», explica Ugarte. «En esta convivencia se experimenta la vida contemplativa cuyo ritmo está marcado por la oración litúrgica; se dedica tiempo a la oración personal, al trabajo manual en silencio y se tiene un trato personal con las monjas o los monjes durante el recreo», agrega. En la web se puede encontrar también una agenda de experiencias vocacionales.