El tradicional postre francés Gâteau Saint-Honoré, el cual guarda una estrecha relación con la fe católica
La curiosa relación entre el santoral católico y la repostería tradicional, especialmente en España
Estos son nueve postres que deben su nombre a santos de la Iglesia católica
Es tal la trascendencia de la fe católica en nuestra sociedad occidental que sus manifestaciones empapan la mayoría de realidades de nuestra vida: la literatura, la música, el calendario, la arquitectura, e incluso la gastronomía. Los postres típicos que ya forman parte del patrimonio culinario de muchos países europeos están íntimamente ligados al santoral católico.
Han sido nueve los dulces populares que el portal especializado en comida Taste Atlas ha destacado por deber estos sus nombres a santos católicos.
Postres mediterráneos
España, Italia y Grecia cuentan entre sus recetas más populares con seis dulces influenciados lingüísticamente por el santoral católico. En España esta curiosa relación se hace notar por encima de la media gracias a postres como las yemas de Santa Teresa y la tarta de Santiago. Las primeras, fabricadas principalmente en Ávila, rinden homenaje en su ciudad natal a Santa Teresa de Jesús, una de las grandes doctoras de la Iglesia. En cuanto a la tarta elaborada por almendras, se distingue por la cruz de Santiago que adorna su superficie, recordando al apóstol Santiago el Mayor, patrono de España.
La tradicional tarta de Santiago, influenciada lingüísticamente por el apóstol
En Italia, los pasteles Minne di Sant´Agata están dedicados a Santa Águeda, una joven mártir del siglo III. Originarios de Sicilia su diseño recuerda el martirio en el que le fueron mutilados los pechos por mantenerse fiel a Cristo, convirtiéndolos en un símbolo de su valentía y entrega. La península itálica también cuenta con una masa frita u horneada rellena de crema y decorada con una cereza, llamada Zeppole di San Giuseppe. Este dulce es muy popular durante la solemnidad de San José, ya que una tradición napolitana lo relaciona con el trabajo humilde con el que San José habría sostenido a la Sagrada Familia durante su estancia en Egipto.
Minne di Sant´Agata, quienes llevan su nombre debido a la relación con el martirio de Santa Águeda
En Grecia, durante la entrada un año nuevo, es famoso el pastel Vasilopita, el cual lleva en su interior una moneda escondida que recuerda la generosidad de San Basilio Magno y su ayuda a los más desfavorecidos. La tradición convierte así el dulce en un símbolo de bendición y providencia para el nuevo año. Otro postre popular es la Fanouropita, un bizcocho que se prepara cada 27 de agosto, día de la festividad de San Fanourios.
El bizcocho Vasilopita, postre griego que guarda una estrecha relación con San Basilio Magno
Dulces anglosajones
Los Cattern Cakes son unos pequeños pasteles británicos vinculados a Santa Catalina de Alejandría, ya que su forma en espiral evoca la rueda asociada a su martirio, que según la tradición cristiana se rompió milagrosamente antes de que pudiera ser utilizada. En Suecia son muy populares los Lussekatter, unos bollos de azafrán estrechamente ligados a la festividad de Santa Lucía debido a su característico color dorado que simboliza la luz, un elemento central en la historia y devoción de la santa.
Varios Lussekatter, ligados a Santa Lucía
En el corazón de Europa, en Francia, se elabora mediante una base de hojaldre, profiteroles caramelizados y crema Saint-Honoré el tradicional postre Gateu Saint-Honoré. Su característica forma circular recuerda una corona, que simboliza el honor y la santidad de San Honorato.
A priori, que parte del santoral católico dé nombre a tantos postres populares puede parecer una graciosa coincidencia. Sin embargo, como señala el portal Tasle Atlas, cuando la mayoría de personas eran analfabetas «la Iglesia católica utilizaba formas específicas de alimentos como una poderosa herramienta para enseñar la vida de los santos».