Varios inmigrantes hacen cola en un punto de atención humanitaria de Ceuta, el pasado miércoles 5 de agosto
La Conferencia Episcopal pide una «respuesta adecuada» y «urgente» para los menores no acompañados de Ceuta
Una semana después de la avalancha sufrida en la frontera, el Departamento de Migraciones de los obispos ha emitido un comunicado para agradecer a los ceutíes su «actitud positiva de acogida»
Casi una semana después del asalto de más de 60.000 inmigrantes procedentes de Marruecos a la frontera de España en Ceuta, que ha dejado, al menos, más de 150 muertos y una alarmante crisis humanitaria, social y política, la Conferencia Episcopal Española ha roto su silencio.
A última hora de la tarde de ayer miércoles, el Departamento de Migraciones de la CEE publicó un comunicado de su director, el sacerdote Fernando Redondo Pavón, en el que reclama de forma «urgente» ofrecer «una respuesta adecuada a los más de 1.000 menores que necesitan ser acogidos y protegidos».
Además, pide también prestar especial atención «a los cientos de personas procedentes del África subsahariana susceptibles de poder acogerse al derecho de protección internacional».
Una «tragedia humanitaria»
El comunicado (que se publicó en la web específica del Departamento de Migraciones, aunque no está disponible en la portada central, ni en el área de prensa de la CEE) , Pavón asegura que, «pasado el shock de la llegada masiva de personas a Ceuta, sigue siendo profundamente preocupante la situación derivada de esta tragedia humanitaria, que ha dejado cerca de 200 personas fallecidas en el mar».
Además, el responsable del secretariado técnico de este área de la CEE dedicada a los aspectos migratorios asegura que «elevo mi oración por quienes han perdido la vida y expreso mis más sinceras condolencias a sus familiares».
Redondo Pavón también tiene palabras para los ceutíes, que precisamente este miércoles pasado celebraron la fiesta de Nuestra Señora de África, patrona de la ciudad autónoma: «Manifiesto mi solidaridad y agradecimiento al pueblo ceutí por la presión que está sufriendo y por su actitud positiva de acogida», apunta.
Y concluye apelando «a las autoridades y a los responsables políticos» para que, «ante esta grave situación», actúen «con responsabilidad, humanidad y celeridad».