06 de febrero de 2023

En las últimas semanas, las fuerzas rusas se han centrado en destruir la infraestructura energética de Ucrania, lo que parece particularmente amenazante para la mayoría de los ucranianos dada la inminente llegada del invierno.

Junto con la destrucción de edificios residenciales e instalaciones industriales, los edificios pertenecientes a iglesias y organizaciones religiosas ucranianas también han resultado dañados desde el estallido de la guerra.

Se dañan con mayor frecuencia porque están ubicados cerca de los combates y lo más probable es que los bombardeen accidentalmente. Pero según los autores de un proyecto de investigación ucraniano, " Religión en llamas ", también hay casos en los que las iglesias ucranianas han sido destruidas deliberadamente.

Los miembros de las comunidades religiosas cercanas a la línea del frente o bajo ocupación corren un peligro aún mayor.

Según los investigadores, 20 sacerdotes y pastores han sido asesinados desde que comenzó la guerra, pero hay razones para creer que una cifra exacta podría ser cinco veces mayor.

Y las fuentes dicen que los líderes religiosos que no han huido de los territorios ocupados de Ucrania son perseguidos por los esfuerzos rusos para verlos cooperar con la ocupación, o para obligarlos a instar a los ucranianos a la lealtad rusa.

'Establecimiento de control'
Maksym Vasin, director ejecutivo del Instituto para la Libertad Religiosa, le dijo a The Pillar que en las regiones ocupadas del sur y este de Ucrania, los líderes religiosos son de especial valor para las autoridades de ocupación rusas.

“Dado que las iglesias y las comunidades religiosas tradicionalmente tienen un alto nivel de confianza entre los ciudadanos ucranianos, las autoridades de ocupación están tratando de utilizar a los líderes religiosos para legitimar su administración de ocupación y minimizar la resistencia de la población local”, explicó Vasin.

Según datos sociológicos recientes, alrededor del 70% de los ucranianos dicen que confían en el liderazgo de la iglesia, lo que hace que las autoridades rusas deseen influir en los líderes religiosos.

“Por lo tanto, uno de los principales objetivos después de la ocupación es establecer el control sobre las organizaciones religiosas de diferentes denominaciones. Si hay sacerdotes o pastores, imanes o rabinos que demuestren su posición pro-ucraniana o no estén de acuerdo con mostrar lealtad a las autoridades de ocupación rusas, se enfrentan a arresto y encarcelamiento. Estamos hablando de detenciones arbitrarias porque ahí no hay fuerza de ley”.

Los líderes religiosos arrestados “son objeto de palizas, torturas, amenazas contra sus familiares y varios métodos de coerción para cooperar”, alegó Vasin.

Si bien las regiones alrededor de Kyiv fueron liberadas de las fuerzas rusas en abril, las regiones del sur y el este de Ucrania todavía están bajo ocupación y experimentan una vida cotidiana muy diferente a la de la capital, con líderes religiosos a menudo interrogados o detenidos por agentes de inteligencia rusos:

“Tales interrogatorios, la coerción para cooperar no son realizados por militares, sino por oficiales entrenados del FSB que tienen la intención específica de minimizar la resistencia de la población local y tomar el control de todas las figuras religiosas y públicas influyentes, además”, continuó Vasin. .


Foto de Nick Tsybenko / Unsplash
“Incluso registramos la coerción de las comunidades religiosas para establecer vínculos con los centros religiosos rusos, para cambiar la afiliación de ucraniano a ruso. Y es una política decidida”.

Pero Vasin dijo que las actitudes rusas hacia las comunidades religiosas en los territorios recién ocupados están cambiando gradualmente.

Desde mediados del verano, los rusos se han movido cada vez más para cerrar las actividades de las congregaciones religiosas individuales.

Él predice que las autoridades de ocupación seguirán un patrón que establecieron en 2014 en las regiones de Donetsk y Lugansk, en el que las autoridades rusas dieron de baja a las comunidades religiosas desleales y prohibieron sus actividades.

“También hay información de que los pastores rusos comenzaron a llegar a los territorios ocupados, particularmente a Mariupol. Por ejemplo, la Unión Rusa Unida de Cristianos de Fe Evangélica envía a sus misioneros y voluntarios que tienen como objetivo brindar atención pastoral a los residentes bajo la apariencia de ayuda humanitaria”, dijo Vasin.

“Aún así, entendemos que tienen que reemplazar a los líderes religiosos locales que fueron asesinados, reprimidos u obligados a abandonar los territorios ocupados. Y estos pastores rusos ahora proclamarán posiciones que satisfarán los intereses de las autoridades de ocupación, proclamarán sermones abstractos sobre la necesidad de la paz, sin mencionar quién violó esta paz”.

Una iglesia destruida por la guerra en UcraniaGTRES

Cristianos perseguidos

Acaba 2022, el año en el que más de 100 religiosos fueron secuestrados, detenidos o asesinados

Según apunta el director de Ayuda a la Iglesia Necesitada en Italia, más de 8.000 cristianos fueron asesinados por su fe entre los años 2021 y 2022

Se cierra 2022, el año en el que más de 100 religiosos y religiosas por todo el mundo han sido secuestrados, detenidos o asesinados. En esos 365 días, 42 sacerdotes han sido hechos cautivos en distintos países, de los que solo 36 han sido liberados. Así lo ha revelado la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada en su último informe sobre los cristianos oprimidos por su fe 2020-2022.
Según los datos de la organización, 12 sacerdotes y cinco monjas han sido asesinados, todos ellos en África. Es Nigeria el país en el que más religiosos sufren las consecuencias de la persecución religiosa, seguido de México, donde han fallecido tres curas a manos de cárteles de la droga. Otros dos han perecido en República Democrática del Congo. Por su parte, las cinco religiosas que perdieron la vida por su fe se encontraban entre África y América. Dos en Sudán del Sur y las otras tres en Haití, Mozambique y R.D. Congo.
Los secuestros siguen siendo el método más empleado de las bandas armadas nigerianas para conseguir rescates. En este país del Golfo de Guinea, 28 sacerdotes han sido secuestrados, tres en diciembre y siete en julio, meses en los que más se produjeron. A Nigeria el sigue Camerún en la lista de países con más cautivos: seis son los ordenados a los que se les ha privado de su libertad. Cinco sacerdotes en el país vecino a Nigeria fueron secuestrados a la vez y liberados cinco semanas después.
Ayuda a la Iglesia Necesitada resalta que Haití se ha convertido en uno de los lugares más violentos de Centroamérica. En la isla, cinco sacerdotes han sido hechos cautivos por bandidos, aunque todos ellos han sido liberados posteriormente. Etiopía y Filipinas tuvieron un cura secuestrado cada uno, ambos puestos ya en libertad.
Alessandro Monteduro director de ACN Italia ha explicado que una las regiones del mundo donde los cristianos sufren mayor persecución es África, particularmente en el Sahel, Chad, Níger, Malí, Burkina Faso y Nigeria; pero también en los países del sur del continente asiático: India, Pakistán, Myanmar, Corea del Norte y China. En estos dos últimos denuncian casos de detención forzada.
Apunta el director de la pontificia organización que hay 400 millones de cristianos que viven en tierras de persecución. «En Burkina Faso, por ejemplo, las organizaciones humanitarias ya no pueden llegar al 60 % del país porque está bajo control de los terroristas, y las comunidades cristianas se han visto obligadas a abandonar los lugares donde vivían o se han trasladado a países vecinos», cuenta Monteduro.
Entre los años 2021 y 2022, casi 8.000 cristianos fueron asesinados por odio a la fe, según los datos de Ayuda a la Iglesia Necesitada. Son perseguidos porque el cristianismo pone en valor la justicia social, que no es bienvenida en los grupos paramilitares o terroristas.
Asusta sobre todo la actividad misionera. La Agencia Fides constata que este año han sido asesinados en el mundo 18 misioneros. El mayor número se ha registrado en África, seguido de América Latina –donde alerta sobre todo la deriva persecutoria del Gobierno nicaragüense– y, por último, Asia. En los últimos años África y América se alternan en los primeros puestos de esta trágica lista: de 2011 a 2021 durante 8 años América y durante 3 años África (2018, 2019, 2021). De 2001 a 2021, el número total de misioneros asesinados asciende a 526.
Este balance de sacerdotes, consagrados y laicos asesinados, secuestrados o detenidos en el año 2022 hace que Ayuda a la Iglesia Necesitada haga un llamamiento a todos los países implicados para que garanticen la seguridad y la libertad de sacerdotes, monjas y otros agentes pastorales que trabajan al servicio de los más necesitados.
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