El Padre Jairo Alberto Franco Uribe
Qué posición tiene la Iglesia en el Proceso de paz en Colombia
El Padre Jairo Alberto Franco Uribe, rector del Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal (YMEY)en Medellín, aclara la posición de la Iglesia católica ante el conflicto y el proceso de Negociación de la Paz Total
El Padre Jairo Alberto Franco Uribe, rector del Instituto de Misiones Extranjeras de Yarumal (IMEY), en Medellín, aclara la posición de la Iglesia católica ante el conflicto y el proceso de Negociación de la Paz Total en marcha.
La mediación de la Iglesia
Fundado en 1927 por iniciativa de Monseñor Miguel Ángel Builes, obispo de la diócesis de Santa Rosa de Osos (Antioquía) entre 1924 y 1972, en el seminario de Misiones extranjeras del IMEY se han formado varias generaciones de misioneros colombianos.
El inicio del proceso de negociación entre gobierno de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) se remonta a 2015. En la fase actual de las negociaciones de la Paz total, impulsada por el gobierno de Gustavo Petro, la Iglesia católica está representada por Monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, Arzobispo emérito de Cali (2010-2022) como miembro del equipo negociador del gobierno de Colombia con el ELN y otros.
El Padre Jairo Alberto afirma que «en el plebiscito del 2 de octubre de 2016 el 50.21% de los votos fueron en contra de los acuerdos. Tras una revisión del contenido de 56 de los 57 ejes temáticos, el 24 de noviembre de 2016 se firmó el definitivo Acuerdo de paz entre el Gobierno y las FARC-EP en Cartagena». En este sentido, Franco Uribe señala que «las negociaciones de paz involucran a varios grupos y que hay que buscar «salida a esto, sin lesionar los intereses legítimos de las víctimas». «La atención a las prerrogativas puede poner en peligro el proceso, llevándonos hacia el otro lado», reflexiona el Padre Jairo que recuerda, además, como «la iglesia contemporánea de Colombia ha sido consecuente con una tradición de trabajo pastoral».
Las posturas eclesiales ante el conflicto
«En la relación de la Iglesia y los sacerdotes con las partes del conflicto se nota esta misma diversidad». señala el Padre Jairo Alberto.
Luego están los sacerdotes que han defendido el estado de cosas. «Hay, de otra parte, sacerdotes que se han puesto a defender el statu quo y que, por defender los intereses de la Iglesia, han resultado del lado de la violencia institucional, del Estado, de la seguridad: pensemos en algunas expresiones del obispado castrense y en obispos como Miguel Ángel Builes. No han faltado los sacerdotes que se han dejado captar por los grupos paramilitares y que han combatido a su lado y apoyado propuestas de limpieza social», puntualiza.
Y, por último, el Padre Jairo, ha hablado sobre la figura del sacerdote revolucionario Camilo Torres.
La figura del sacerdote revolucionario Camilo Torres (1929-1966), quien murió en un enfrentamiento del ELN con el ejército, adquiere un renovado interés durante las negociaciones de Paz. «Camilo Torres murió en combate y sus restos los hicieron desaparecer por el ejército. Su cuerpo se reclama desde diferentes frentes. Es una reclamación del ELN, e incluso Monseñor Darío de Jesús Monsalve Mejía, pidió los restos para darles sepultura cristiana. Camilo Torres era una persona muy capaz, con una voz que aunaba ciencia y espiritualidad, pero al que no supimos escuchar.
En 1959 regresa a Colombia, tras un periodo formativo en Europa, y empieza a hablar del amor eficaz, de la caridad. Ponía en guardia a la comunidad ante la celebración de una eucaristía sin caridad. Pero Camilo Torres escogió una opción equivocada, creyó en la violencia, y se acercó al ELN», aclara el sacerdote, cuya centralidad en todo el proceso de paz está «en la preocupación por las víctimas».