Fundado en 1910
El obelisco de la plaza, frente a la fachada de la basílica de San Pedro del Vaticano

El obelisco de la plaza, frente a la fachada de la basílica de San Pedro del Vaticano

Finanzas vaticanas: el óbolo de san Pedro ingresa 90 millones por la venta de inmuebles y donativos

Las cuentas del año pasado habían preocupado –y no poco–, al Papa Francisco y a sus más estrechos colaboradores después del déficit de 2021, de unos 20 millones de euros

La situación financiera del Óbolo di San Pietro ha mejorado. El fondo vaticano, que canaliza la ayuda económica ofrecida por los fieles al Papa, vuelve a estar en números negros tras el abultado déficit de 2021 (unos veinte millones de euros).

Las cuentas del año pasado habían preocupado –y no poco–, al Papa Francisco y a sus más estrechos colaboradores. Así que corrieron a cubrirse obteniendo «una importante plusvalía por la venta de activos inmobiliarios del fondo del Óbolo de San Pedro», que asciende a unos 50,3 millones de euros.

Después de la venta de bienes inmuebles, la segunda partida de ingresos más importante del Óbolo son los donativos, que ascienden a 43,5 millones, recaudados con motivo de la solemnidad de san Pedro y san Pablo en todas las diócesis del mundo, a través de las ofrendas de los fieles y los legados al propio Óbolo o directamente al Papa.

En concreto, el 63 % de estos donativos procedieron de diócesis, el 29 % de fundaciones, el 5,5 % de oferentes privados y el 2,5 % de órdenes religiosas.

Los países más generosos

Los países que más contribuyeron fueron Estados Unidos (25,3 %, 11 millones de euros), Corea del Sur (8 %, 3,5 millones) e Italia (6,7 %, 2,9 millones), seguidos de Brasil (3,4 %, 1,5 millones), Alemania (3 %, 1,3 millones) y Francia (2,8 %, 1,2 millones), Irlanda (2,1 %, 900.000), España (1,8 %, 800.000) y México (1,4 %, 600.000).

La diferencia entre la recaudación de 2022 y la de 2021 es muy significativa. En 2021, la recaudación del Óbolo había ascendido a 46,9 millones de euros (sin contar la venta de inmuebles). Y entre los países más generosos, Estados Unidos, Italia y Alemania habían recaudado cinco millones de euros más que en 2022; mientras que Estados como Corea del Sur, Brasil y México no estaban presentes en los primeros puestos de los ingresos del Óbolo. Se trata también de un cambio geográfico que pone de relieve el crecimiento de la Iglesia católica en todo el mundo, en términos de credibilidad, ahora mucho más allá del bloque de países considerados «occidentales».

De nuevo en 2021, los desembolsos ascienden a 65,3 millones: 9,8 millones para ayuda directa a los más necesitados (casi la mitad respecto a 2022), y 55,5 millones para apoyo a la Misión Apostólica del Papa.

Para la jornada de la caridad

En esta última partida cabe reseñar un dato curioso. Para el apoyo a las iglesias locales en dificultad y contextos específicos de evangelización, en 2021 el Óbolo había cubierto 10,9 de los 46,6 millones gastados. Una cifra muy inferior a los 158 millones de 2022. ¿Por qué esta enorme diferencia? Porque en esta partida, respecto al año anterior, hay más entidades al servicio de la Misión Apostólica del Papa en 2022.

Con ocasión de la Jornada de la Caridad, el 25 de junio, el Vaticano había subrayado la bondad y la importancia de financiar el Óbolo, mediante «una ofrenda que puede ser pequeña, pero que tiene un gran valor simbólico: manifiesta de hecho el sentido de pertenencia a la Iglesia y el amor y la confianza hacia el Obispo de Roma, que preside todas las Iglesias en la caridad».

Y también: «Quien dona al Óbolo no sólo ayuda al Papa a socorrer a los que sufren, sino que participa en su misión de anunciar el Evangelio en todo el mundo y colabora para que su voz y su mensaje lleguen a los rincones más remotos de la tierra a través de la radio, la televisión y la web».

Por último, «el Papa se hace presente en las situaciones más difíciles en todas las partes del mundo. Es una misión que no tiene fronteras y que está continuamente impulsada por nuevas urgencias».

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas