Fundado en 1910
La Basílica de San Pedro se refleja en un charco en el Vaticano

La Basílica de San Pedro se refleja en un charco en el VaticanoAFP

Ciudad del Vaticano

Por qué no se puede nacer con la nacionalidad del Vaticano: el sistema único del Estado más pequeño del mundo

Nadie nace bajo la nacionalidad de este Estado

El Vaticano es el Estado más pequeño del mundo, tanto en extensión como en población. Ubicado dentro de la ciudad de Roma, en Italia, se consolidó oficialmente como estado el 7 de junio de 1929 con la firma de los Pactos de Letrán entre Pío XI y Benito Mussolini, poniendo punto y final al conflicto que existía entre Italia y la Santa Sede desde la desaparición de los Estados Pontificios.

La Ciudad del Vaticano alberga la máxima institución de la Iglesia Católica y tiene su propia personalidad jurídica como sujeto de derecho internacional. En rigor, es la Santa Sede y no el Estado del Vaticano la que mantiene relaciones diplomáticas con el resto de países del mundo. Realmente, el Vaticano es quien da soporte temporal y soberano para la actividad de la Santa Sede.

¿No existe la nacionalidad vaticana?

Con todas sus particularidades, el Estado del Vaticano es, sin duda, único en el mundo, con su propia forma de gestionarse y establecer relaciones con el resto de naciones. Entre las curiosidades que rodean al país se encuentra la nacionalidad vaticana. Curiosamente, tan solo 600 personas tienen esta ciudadanía pero, ¿por qué? ¿No ocurre como en el resto de países en el que, al nacer, se te asigna automáticamente la nacionalidad?

La nacionalidad vaticana, al contrario de lo que pasa en la gran mayoría de países del mundo, se obtiene por concesión y no por nacimiento. Nacer en la Ciudad del Vaticano no te convierte en un ciudadano del país. Es el propio Vaticano quien debe conceder esta condición a las personas que deseen obtener los derechos políticos y sociales de este estado.

¿A quién se concede la nacionalidad vaticana?

Normalmente se otorga la nacionalidad vaticana a aquellas personas que tienen relación directa con la Santa Sede, generalmente por motivos de trabajo. Así, la gran mayoría de personas con esta nacionalidad son funcionarios del Estado que trabajan en la Santa Sede, miembros de la Guardia Suiza o cardenales. También sus cónyuges o familiares directos pueden obtener la ciudadanía.

Los interesados deben presentar una solicitud formal que será evaluada en función del lugar de residencia, el empleo y los vínculos de sangre con otras personas que ya tengan la nacionalidad. Además, es importante tener en cuenta que la nacionalidad vaticana no es vitalicia. Una vez pasado un tiempo, se pierde la nacionalidad.

Nacer en la Ciudad del Vaticano

Otro aspecto que puede ser comentado es que no existen hospitales dentro de la Ciudad del Vaticano. Así, aunque no está prohibido parir dentro de las fronteras de este Estado, no es habitual que nazcan muchos niños. Además, en caso de que alguien nazca en el territorio de la Santa Sede, se le otorga la nacionalidad italiana, como si hubiese nacido en Roma.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas