Los agustinos recoletos que participan en Roma en el Encuentro de Formación Permanente
Treinta y cinco años de media: jóvenes agustinos recoletos de diez países buscan renovar su vocación en Roma
Durante tres semanas trabajarán en torno a un mismo objetivo: consolidar los primeros años de profesión solemne y definir el tono de una vida religiosa estable
Del 22 de septiembre al 14 de octubre se celebra en Roma el Encuentro de Formación Permanente de los jóvenes religiosos agustinos recoletos bajo el lema «Peregrinos del deseo». La cita, informan medios vaticanos, reúne a participantes de diez países y se enmarca dentro del Plan de Formación Permanente 2025-2028 de la Orden.
Los participantes, con una media de edad de 35 años, proceden de México, Colombia, Filipinas, Brasil, Cuba, Perú, Venezuela, Vietnam, Guatemala y España, y representan una amplia diversidad de experiencias pastorales: algunos acompañan comunidades en barrios populares, selvas o zonas rurales, mientras que otros trabajan con jóvenes, familias, parroquias, escuelas y proyectos sociales.
Durante tres semanas trabajarán en torno a un mismo objetivo: consolidar los primeros años de profesión solemne y definir el tono de una vida religiosa estable.
Más de cuatro siglos de vida consagrada inspirada en san Agustín
El programa arranca con una mirada introspectiva, centrada en las claves humanas y psicológicas que sostienen o frenan la vocación. La segunda semana pondrá el acento en cómo el carisma agustino recoleto dinamiza las relaciones fraternas y la misión. La tercera culminará en el Jubileo de la Vida Consagrada, que tendrá lugar el 8 y 9 de octubre, y en un taller de trabajo común.
Entre las actividades destacan un retiro espiritual destinado a unificar el corazón mediante la contemplación y varias peregrinaciones a lugares emblemáticos de la tradición agustiniana, como Cascia, Tolentino y Genazzano. Según los organizadores, esta formación no es un añadido académico, sino una experiencia «que encarna el carisma agustino recoleto y lo deja atravesar la existencia cotidiana: allí donde lo humano y lo espiritual se tocan, se corrigen y se potencian mutuamente».
Los Agustinos Recoletos son herederos del espíritu de San Agustín (354-430), adaptado en el siglo XIII por la Orden de San Agustín con un enfoque más mendicante y comprometido con la vida en comunidad. Tras siglos de historia y expansión, en 1912 la Iglesia reconoció a los Agustinos Recoletos como una orden religiosa autónoma, consolidando su identidad propia dentro del panorama de la vida consagrada.
Su forma de vida específica se plasmó en un texto redactado por el español Fray Luis de León, obteniendo ocho años después la confirmación pontificia. Este reglamento, dividido en catorce capítulos, refleja el anhelo de «mayor perfección», según explica la página web: fomenta una vida contemplativa y comunitaria más intensa y refuerza los rasgos ascéticos propios de la vida religiosa.