Giovanni Boscia, nuevo director general del Banco Vaticano
Giovanni Boscia, nuevo director general del Banco Vaticano: un experto financiero para consolidar la era de beneficios récord
Sucederá el próximo 1 de octubre a Gian Franco Mammí al frente de una institución que el año pasado alcanzó una rentabilidad histórica y destinó 24 millones de euros a las obras de caridad del Papa
El Instituto para las Obras de Religión (IOR) continúa su proceso de renovación y profesionalización con el nombramiento de Giovanni Boscia como nuevo director general. Boscia, de 55 años, asumirá el cargo el próximo 1 de octubre en sustitución de Gian Franco Mammí, quien ha liderado la entidad durante los últimos once años, periodo marcado por la adecuación definitiva del banco a los estándares de transparencia internacionales.
Este relevo en la dirección ejecutiva se produce en un momento de especial solidez para el conocido como «banco vaticano». Según los últimos datos financieros presentados, el IOR cerró el ejercicio de 2025 con un beneficio neto de 51 millones de euros, lo que supone un incremento del 55,5 % respecto al año anterior y el mejor resultado de la última década. Esta bonanza financiera ha permitido que la institución entregue más de 24 millones de euros al Papa para el sostenimiento de sus obras de caridad en todo el mundo.
Una trayectoria forjada en la City de Londres
Giovanni Boscia se incorporó al IOR en 2019 como responsable financiero y, tras pasar por la gestión de inversiones, fue nombrado vicedirector delegado en 2023. Antes de su llegada al Vaticano, Boscia desarrolló una dilatada carrera de treinta años en los grandes centros financieros internacionales, principalmente en Londres, ocupando puestos de responsabilidad en entidades de prestigio como Salomon Brothers, Citigroup o Credit Suisse First Boston.
El actual presidente del IOR, François Pauly, ha destacado la «sólida experiencia» de Boscia en los mercados internacionales, asegurando que guiará el banco con «rigor y espíritu de servicio». Este nombramiento busca dar continuidad al Plan Estratégico 2026-2028, centrado en la seguridad patrimonial y la atención a sus más de 12.000 clientes repartidos en 110 países.
Bajo la nueva dirección, el IOR mantendrá su compromiso innegociable con la Doctrina Social de la Iglesia. A diferencia de otras instituciones financieras, el banco vaticano opera bajo la vigilancia de una Comisión Cardenalicia que garantiza que todas las inversiones sigan criterios de ética y transparencia.
En los últimos años, el Instituto no solo ha mejorado sus cifras, sino que ha modernizado sus servicios con la consolidación de la banca online y el lanzamiento de índices bursátiles específicos para inversores católicos en colaboración con Morningstar. Con el nombramiento de Boscia, la Santa Sede reafirma su voluntad de contar con gestores de primer nivel para administrar unos activos que hoy alcanzan los 5.900 millones de euros, siempre con el objetivo de servir a la misión de la Iglesia universal.