Fotograma de la serie House
Salud
El efecto «Doctor House»: ¿Por qué podría ser bueno que tu médico sea antipático?
El tono del doctor hacia el paciente puede cambiar la manera en la que un diagnóstico es recibido
Una de las serie más populares durante la década de los 2000 fue la mítica House. Con 8 temporadas, esta narraba las vivencias de Gregory House (Hugh Laurie), más conocido como doctor House, un personaje caracterizado por su antipatía e insensibilidad, pero muy hábil con los diagnósticos a los pacientes.
Más de veinte años después de su estreno, un estudio ha analizado el comportamiento de un personaje que no dejaba indiferente a nadie. Para sorpresa de muchos, los resultados han sido llamativos, analizando el trato del médico hacia el paciente y cómo este puede marcar las diferencias en el momento de dar un diagnóstico.
La investigación, publicada en la revista PsyCh Journal y a cargo de científicos del Instituto Universitario de Lisboa, afirma que un médico antipático suele ser más persuasivo a la hora de dirigirse a un paciente que uno más cortés.
En este sentido, casi 200 personas se vieron involucradas en un experimento que constaba de dos vertientes diferentes. A unos de ellos se les brindó una serie de consejos sobre la salud de la piel por parte de un dermatólogo con tono distante y frío. Por otro lado, con los demás se hizo lo mismo, pero con una doctora amable y con mensajes más agradables.
El resultado de la investigación
Al finalizar la prueba, los de la voz grosera admitieron que la información era más clara y persuasiva que la voz educada, la cuál poseía un tono menos firme. Esto era un hecho habitual en la serie, puesto que el personaje interpretado por Hugh Laurie destacó precisamente por ser malhumorado y distante.
Por ello, los científicos determinaron que sí existe un 'efecto doctor House', en referencia a que una indicación médica proveniente de una voz fría, dura y casi hostil, y posiblemente con más experiencia, es más eficaz. Del mismo modo, se desaconseja la cortesía excesiva para ofrecer diagnósticos, puesto que se considera más perjudicial que beneficiosa.