La rinomodelación permite corregir deformidades leves y moderadas del apéndice nasal
Cómo conseguir cambiar la forma de la nariz sin cirugía
La rinomodelación rellena temporalmente los huecos e irregularidades de la nariz
La rinoplastia o cirugía de nariz es uno de los tipos de cirugía estética más demandados que remodela la nariz para mejorar su apariencia o para corregir un tabique desviado o una nariz rota, un problema médico que interfieren en la respiración.
Sin embargo, los expertos explican que esta zona es una zona compleja de abordar y requiere un exhaustivo conocimiento de la misma: huesos, cartílagos, piel, vascularización muy determinada y terminaciones nerviosas por lo que, si lo que se quiere es un fin estético, muchos pacientes optan por técnicas menos invasivas que no requieren pasar por quirófano. Esta técnica se conoce como rinomodelación y consiste en inyectar rellenos dérmicos para rellenar temporalmente los huecos e irregularidades de la nariz. Puede levantar una punta nasal caída o corregir un pequeño bulto. Se suele hacer en una sola sesión, aunque a veces hay que esperar tres semanas para revisar y comprobar que el producto está integrado, y retocar si precisa. Una vez finalizado el tratamiento, la duración puede ser de 12 a 18 meses.
El Dr. Amselem, jefe de la Unidad de Medicina Estética de la Clínica Martín del Yerro / Amselem explica que «al realizar una remodelación nasal tenemos que inyectar el producto en cantidad justa y en la localización adecuada, así como usar solo en algunos puntos aguja, sobre todo en los puntos donde la vascularización es menor, y en otros de mayor riesgo vascular, hacerlo con cánula para evitar complicaciones». El doctor añade: «Las infiltraciones son con ácido hialurónico de densidad media, para hacer una remodelación natural y duradera, prácticamente indolora y sin tiempo de recuperación».
Eliminar pequeñas imperfecciones
Por su parte, doctores de la Clínica Trevi explican que la rinomodelación permite modificar el caballete o afinar el aspecto de la nariz, consiguiendo la armonía del rostro. También, se pueden eliminar pequeñas imperfecciones que se producen en la curvatura final de la nariz, levantar la punta e incluso corregir pequeñas desviaciones mediante efectos ópticos. Entre las ventajas de la rinomodelación, además de no tener que pasar por quirófano, es un coste menor que la rinoplastia (alrededor de los 450 euros).
Por otro lado, advierte el doctor Martín del Yerro que esta técnica tiene sus limitaciones porque no se puede realizar el estrechamiento de la nariz, por ejemplo, y el médico estético ha de hacer una valoración precisa sin olvidarnos de que habrá casos en los que solo la cirugía podrá subsanar ese defecto estético. «La rinoplastia es una cirugía que nos permite remodelar las estructuras osteocartilaginosas para mejorar la forma o tamaño de la nariz», explica el cirujano.