Una pareja jugando en la nieve durante sus vacaciones de invierno

Una pareja jugando en la nieve durante sus vacaciones de inviernoPxHere

¿Puede el frío dañar el pelo? La doctora Raquel Amaro explica cómo protegerlo

La llegada del invierno, junto con el descenso de las temperaturas característico de esta temporada, puede influir de manera directa en la salud del cabello. De acuerdo con especialistas de Hospital Capilar, la exposición prolongada al frío intenso provoca una vasoconstricción en el cuero cabelludo, lo que disminuye el flujo sanguíneo y, en consecuencia, la llegada de nutrientes esenciales a los folículos pilosos.

Este proceso puede derivar en una reducción de la actividad de las glándulas sebáceas, encargadas de mantener la hidratación natural del cabello. Al respecto, la doctora Raquel Amaro, especialista de Hospital Capilar, explica que el frío y el viento favorecen la deshidratación de la piel, lo que puede ocasionar un cuero cabelludo más seco y sensible, con mayor propensión a la descamación y al prurito.

Además de las bajas temperaturas, la nieve representa un elemento adicional que puede afectar la salud capilar. Este fenómeno puede reflejar hasta el 80 % de la radiación ultravioleta, lo que incrementa la exposición solar y eleva el riesgo de quemaduras en el cuero cabelludo, especialmente en personas con baja densidad capilar o con alopecia.

La radiación UV puede generar inflamación, enrojecimiento, descamación y picor, además de provocar daños en la fibra capilar. No obstante, los especialistas aclaran que ni el frío ni la humedad son causas directas de la caída del cabello. Sin embargo, pueden actuar como factores que agravan afecciones preexistentes, como la dermatitis seborreica o la psoriasis, aumentando la fragilidad capilar.

Recomendaciones

Durante la exposición a ambientes con nieve, la protección tanto física como solar resulta fundamental. Los expertos recomiendan llevar el cabello recogido para disminuir la exposición directa, así como aplicar productos hidratantes sin enjuague exclusivamente sobre el tallo capilar.

Asimismo, sugieren el uso de fotoprotectores diseñados específicamente para el cuero cabelludo en las zonas más expuestas, además de gorros o cascos transpirables que protejan del frío y de la radiación solar.

En invierno se recomienda lavar el cabello con menos frecuencia

En invierno se recomienda lavar el cabello con menos frecuencia

También se considera importante evitar mantener el cabello húmedo por periodos prolongados y asegurarse de secarlo adecuadamente después de realizar actividades deportivas. Una correcta higiene posterior contribuye, además, a prevenir alteraciones como la foliculitis o la dermatitis.

Desmontando mitos

La doctora Amaro advierte sobre ciertas tendencias populares en redes sociales, como la aplicación de mascarillas hidratantes antes de exponerse al frío. Según señala, este tipo de prácticas no resulta recomendable, ya que favorece un ambiente húmedo que puede incrementar la fragilidad del tallo capilar. En su lugar, sugiere aplicar productos protectores antes de la exposición y reservar las mascarillas nutritivas para después, como parte de un tratamiento reparador.

Finalmente, tras la exposición al frío y a la radiación solar, se recomienda rehidratar el cuero cabelludo y, en caso de presentar irritación, utilizar lociones calmantes o tratamientos específicos que ayuden a restaurar la barrera cutánea. Asimismo, reducir el uso de herramientas de calor, como planchas o secadores, y mantener una alimentación equilibrada contribuye a que el cabello recupere su equilibrio natural de forma más rápida.

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