La podóloga Araceli Arroyo
Una podóloga explica por qué hay que usar el último agujero de las zapatillas de deporte
Tiene una función importante para mejorar la sujeción del pie
Nueve de cada diez usuarios de zapatillas deportivas no utilizan el último agujero para pasar los cordones. Sin embargo, este pequeño detalle de diseño tiene una función importante para mejorar la sujeción del pie y prevenir diversas molestias.
Así lo explica la podóloga Araceli Arroyo, directora de la clínica Podosalud, quien advierte de que prescindir de este sistema puede favorecer el desplazamiento del pie dentro de la zapatilla. «Cuando no lo usas, el pie se desliza hacia delante dentro de la zapatilla y eso genera rozaduras en los dedos, presión en las uñas que pueden clavarse y una sobrecarga en el tobillo que, con el tiempo, acaba dando problemas», señala.
El denominado «último ojal» permite realizar un ajuste más firme alrededor del tobillo y el empeine, mejorando la estabilidad durante la marcha o la práctica deportiva. «Al introducir el cordón por los últimos agujeros se sujeta el tobillo y el empeine de verdad, sin que el pie se mueva, evitando rozaduras y sobrecargas», explica la especialista.
Según Arroyo, este sencillo gesto puede marcar una diferencia significativa, especialmente en personas que corren, caminan largas distancias o permanecen muchas horas de pie. «Si corres, caminas mucho o pasas muchas horas de pie, este pequeño gesto marca una diferencia enorme», afirma.
Los expertos recuerdan que una correcta sujeción del pie no solo mejora la comodidad, sino que también ayuda a prevenir lesiones por sobrecarga, ampollas, problemas ungueales y molestias articulares derivadas de una mala biomecánica al caminar o correr.