miopia
Salud
¿Cuándo deja de aumentar la miopía? Estos son los factores que influyen
La miopía es una de las afecciones de la vista más comunes
La miopía es una de las afecciones de la vista más comunes entre la población. Aquellas personas que la padecen pueden ver con claridad los objetos cercanos, pero los lejanos los perciben borrosos. Esto se produce cuando la forma del ojo, o la forma de determinadas partes del ojo, hace que los rayos de luz se desvíen o refracten. Es decir, los rayos de luz que deberían enfocarse en los tejidos nerviosos de la parte posterior del ojo, se enfocan delante de la retina.
Aunque la miopía puede aparecer en cualquier momento, lo más habitual es que sus primeras manifestaciones se den durante la infancia o la adolescencia, sea hereditaria y vaya aumentando con el paso de los años. ¿Y hay algún momento en el que pare?
Cuándo deja de aumentar la miopía
El oftalmólogo Vicente Miralles, en un vídeo divulgativo publicado en sus redes sociales, ha explicado que, según su experiencia, la miopía tiende a estabilizarse entre los 20 y los 25 años. Sin embargo, hay casos en los que la miopía sigue aumentando, incluso cuando se superan los 30 años.
La progresión de la miopía está influenciada por una combinación de factores. En primer lugar, la genética juega un papel crucial. Si uno o ambos padres han padecido miopía, es más probable que los hijos también la desarrollen. Esto se debe a que ciertos genes pueden predisponer a una persona a este trastorno visual.
Otro factor determinante es la salud ocular en general. Los hábitos de cuidado de la vista, como las revisiones oftalmológicas periódicas, son esenciales para monitorear y gestionar la progresión de la miopía. La detección temprana de cualquier cambio en la visión permite adoptar medidas más efectivas para su control.
El estilo de vida también es fundamental. Pasar mucho tiempo en actividades que requieren enfoque cercano, como leer, utilizar dispositivos electrónicos o estudiar, puede contribuir al aumento de la miopía. La falta de exposición a la luz natural y la escasa práctica de actividades al aire libre también han sido asociadas con un mayor riesgo de desarrollar miopía.