La pérdida auditiva se asocia con un peor desempeño en tareas duales
La pérdida auditiva complica caminar y pensar a la vez en ancianos con deterioro cognitivo
Combinar entrenamiento físico y cognitivo puede ayudar a adultos mayores con deterioro cognitivo leve
Un estudio liderado por la Universidad Concordia sugiere que la combinación de entrenamiento físico y cognitivo puede ayudar a adultos mayores con deterioro cognitivo leve (DCL) a mantener —e incluso mejorar— su capacidad para realizar tareas simultáneas, como caminar mientras piensan. No obstante, factores como la pérdida auditiva y el sexo influyen de forma significativa en los resultados.
La investigación, basada en datos del ensayo clínico SYNERGIC, analizó a 75 personas de entre 60 y 85 años con DCL que participaron en un programa de intervención de 20 semanas. El objetivo era evaluar cómo el ejercicio y el entrenamiento cerebral inciden en la cognición, la movilidad y la prevención de caídas.
Los resultados del trabajo, publicado en Frontiers in Aging Neuroscience, muestran que la pérdida auditiva se asocia con un peor desempeño en tareas duales, como caminar mientras se realizan actividades mentales, por ejemplo, contar hacia atrás o nombrar animales.
Los participantes con dificultades auditivas presentaron una marcha más lenta, menor estabilidad y mayores problemas para coordinar ambas tareas
El impacto fue especialmente acusado en quienes combinaban problemas de audición con un menor rendimiento cognitivo, grupo que registró los peores resultados en las pruebas.
Además, el estudio identifica diferencias relevantes según el sexo. En los hombres, la pérdida auditiva —habitualmente más temprana y severa— se vinculó de forma más clara con el deterioro en tareas duales. En cambio, entre las mujeres, la relación entre la percepción subjetiva de pérdida auditiva y las mediciones objetivas fue más débil, lo que podría influir en la interpretación de los resultados.
El ejercicio y el entrenamiento cerebral inciden en la cognición, la movilidad y la prevención de caídas
«Ya sabemos que los hombres tienden a sufrir pérdida auditiva a una edad más temprana y que esta suele ser más grave que en las mujeres», afirma la autora principal, Rachel Downey, doctora en Filosofía. «Pero este es el primer estudio documentado que demuestra esta relación entre la pérdida auditiva y el rendimiento en tareas duales en participantes masculinos».
Los participantes completaron una de las siguientes intervenciones:
- Ejercicio (aeróbico y de resistencia) y un entrenamiento cognitivo simulado (ver vídeos, realizar búsquedas sencillas en Internet).
- Tanto el ejercicio como el entrenamiento cognitivo
- Un placebo (ejercicios de tonificación y estiramiento con entrenamiento cognitivo simulado).
Los participantes que combinaron ejercicio (aeróbico y de resistencia) con entrenamiento cognitivo fueron los que mostraron mayores mejoras, especialmente en la estabilidad al caminar mientras realizaban tareas mentales. Estas mejoras fueron más notables en hombres con mayor pérdida auditiva objetiva y en mujeres que reportaban dificultades auditivas.
Por el contrario, el grupo que realizó actividades placebo —como estiramientos o ejercicios de baja intensidad acompañados de tareas cognitivas simuladas— apenas experimentó avances, e incluso mostró un ligero deterioro.
Adaptación cerebral
Los investigadores destacan que estos hallazgos refuerzan la idea de que el cerebro mantiene su capacidad de adaptación incluso en fases tempranas del deterioro cognitivo. Asimismo, subrayan las implicaciones prácticas del estudio: intervenciones no farmacológicas, accesibles y realizables en el hogar, podrían contribuir a reducir el riesgo de caídas y mejorar la calidad de vida en la población mayor.
«Este estudio demuestra que, incluso si una persona tiene problemas de audición y un rendimiento cognitivo deficiente, su cerebro sigue siendo lo suficientemente plástico como para beneficiarse de este tipo de entrenamiento», afirma Downey.
«El riesgo de caídas aumenta con la edad. Si a esto le sumamos la pérdida auditiva y el deterioro cognitivo, el riesgo se incrementa aún más», afirma la autora supervisora Karen Li, profesora del Departamento de Psicología y directora del Laboratorio de Desarrollo Adulto y Envejecimiento Cognitivo quien concluye: «Este tipo de trabajos tiene muchas implicaciones prácticas para la atención médica, ya que no utiliza fármacos y consiste en ejercicios que se pueden realizar en casa».