06 de febrero de 2023

Salvador Illa, con un ejemplar de su libro.

Salvador Illa, con un ejemplar de su libroEFE

Sanidad

Las preguntas sobre la pandemia que Illa no ha respondido en su libro

El exministro no explica todavía dónde están las actas del comité de técnicos ni por qué no se ha publicado la evaluación independiente sobre la actuación del Gobierno durante los primeros meses de coronavirus

El pasado miércoles, Salvador Illa presentó el libro El año de la pandemia acompañado por Pedro Sánchez y hasta diez ministros. Se trata de un relato personal sobre los primeros meses tras la llegada del coronavirus hasta la aplicación de las primeras vacunas. Pero también un relato vacuo que no responde a las grandes cuestiones que este Gobierno le debe a la ciudadanía.
El acto fue un recital de autoelogio para disfrute del propio Sánchez, que acaparó el acto para recordar la determinación que mostró a la hora de combatir el virus. El propio Illa tuvo tiempo para enaltecer la figura de un Sánchez desatado, estadista y ejemplar.
Pero más allá de este ejercicio de genuflexión, lo cierto es que el libro del exministro de Sanidad no ha respondido a ninguna de las grandes cuestiones que dejó la pandemia en nuestro país: ¿dónde están las actas de las reuniones? ¿Dónde está la evaluación independiente? Y, lo que es más importante, ¿cuántas personas han fallecido realmente por covid?

Expertos que nunca existieron

Al comienzo de la pandemia, el Gobierno anunció la creación de un comité de expertos encargado de decidir las fases de la desescalada tras los confinamientos que luego el Constitucional declararía ilegales. Entonces se negó a dar los nombres amparándose en cuestiones de privacidad.
Tiempo después, Sanidad reconocería que no se trataba de un grupo de expertos como mencionaron anteriormente sino un «grupo técnico» formado por Fernando Simón y su equipo. Más allá del lapsus linguae, varios partidos políticos pidieron al Gobierno la publicación de las actas de las reuniones de este comité, algo que todavía estamos esperando.

Manifestación feminista

El 7 de marzo de 2020, Fernando Simón era preguntado por la conveniencia de celebrar una manifestación multitudinaria como la del 8-M en un momento en que los contagios comenzaban a aumentar exponencialmente así como los fallecimientos. «Si mi hijo me pregunta si puede ir le diré que haga lo que quiera», fue lo que contestó entonces.
Un año después, el propio director del CCAES pedía disculpas por sus palabras: «Me llamó la atención lo mal que me había expresado. No en todas las situaciones se pueden respetar igual las medidas de control, es lo que tenemos que tener claro. Da igual que nos permitan hacer una manifestación o una celebración, las distancias se deben mantener siempre», afirmaba.
Sin embargo, varios de los informes realizados por el Centro de Coordinación de Alertas advertían de los riesgos de celebrar eventos multitudinarios. El mismo 6 de marzo, dos días antes de la manifestación feminista, se prohibió una reunión mundial de la Iglesia Evangélica ante el peligro que entrañaba. ¿Por qué se permitió la celebración del 8-M a pesar de que los propios expertos recomendaban su cancelación?

Evaluación independiente

En agosto de 2020, varios expertos en salud publicaron un artículo poniendo de manifiesto los errores de la sanidad española al comienzo de la pandemia. Estos profesionales señalaron la falta de preparación, la reacción tardía de las autoridades, la poca confianza en el asesoramiento científico o la falta de preparación de los hogares de ancianos como los principales motivos de que España se convirtiera, al comienzo de la pandemia, en uno de los países con más contagios y defunciones derivados de la enfermedad. Por ello exigían «una evaluación integral de los sistemas de salud y atención social» para preparar al país ante futuras oleadas o nuevas pandemias.
Ciudadanos entonces pidió explicaciones a Salvador Illa quien aseguró que Gobierno haría «una valoración de la gestión» en el momento oportuno. El octubre de ese año, el territorial constituyó un grupo de trabajo para realizar la evaluación y, un año más tarde, anunció el nombre de los responsables de coordinar el informe.
Se dieron entonces cuatro meses para la realización del documento. Dos años después de la constitución de ese grupo, Salvador Illa ha tenido tiempo hasta de escribir un libro mientras seguimos esperando el famoso informe. Otros países del entorno, como Reino Unido o Francia, sí realizaron investigaciones similares que pusieron en relieve las carencias de sus sistemas de salud.

Cifra real de muertos

Un estudio de The Lancet concluía que, a 31 de diciembre de 2021, habrían fallecido en realidad tres veces más personas por coronavirus de las registradas oficialmente. En España, se habrían contabilizado entre 157.000 y 166.000 decesos por los 98.900 que Sanidad habría considerado hasta la fecha.
Las cifras de fallecimientos de los informes ofrecidos por Sanidad mostraban preocupantes diferencias con los del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), también dependiente del Ministerio. De hecho, fuentes sanitarias apuntan a que muchos de los fallecidos deben considerarse muertos «con covid» en lugar de «por covid» debido al sistema informático utilizado en los hospitales. Esta situación también afectó a los decesos en las residencias al comienzo de la pandemia que no fueron incluidos en las estadísticas. Dos años y medio después, no sabemos todavía cuántas personas han fallecido realmente por la enfermedad.

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