Mujer fumando un vape
«El futuro plan de tabaquismo debe dar soluciones, no apostar por medidas prohibicionistas»
Los productos de reducción del daño como el vapeo, si bien no son inocuos, reducen el daño por tabaquismo hasta en un 95 % frente al tabaco de combustión
Ante el anuncio realizado por la ministra de Sanidad, Mónica García, para la elaboración de un Plan Integral de Tabaquismo, desde la Plataforma para la Reducción del Daño por Tabaquismo han querido recordar que, como profesionales de la Salud Pública, comparten la necesidad de «atajar con urgencia el tabaquismo en España».
Según han comentado, se trata de «una enfermedad» cuyos efectos suponen uno los principales retos sanitarios de nuestro país. Y es que, hasta ahora, no se ha sabido afrontar con la eficiencia necesaria, tal y como demuestran las cifras de prevalencia tabáquica, que se mantienen en los mismos niveles desde hace casi 20 años.
En este contexto, han asegurado, se han puesto a disposición del Ministerio para colaborar en la redacción del plan, acogiéndose a la disposición del Ministerio de escuchar a los expertos para elaborarlo. Para ello, han enviado una carta a la ministra solicitando una reunión en la que exponer las propuestas para reducir el número de fumadores en España.
«Creemos que los planes anunciados por el Ministerio de equiparar el vapeo y el cigarrillo de combustión es un grave error en términos de salud pública», han comunicado. Estos productos de reducción del daño como el vapeo, si bien no son inocuos, reducen el daño por tabaquismo hasta en un 95 % frente al tabaco de combustión y precisamente por ello se han convertido en una herramienta eficaz para dejar de fumar como lo demuestra las experiencias internacionales como Reino Unido.
Por otra parte, han querido insistir en que la cesación y la prevención, pilares en los que se han sustentado hasta ahora las «políticas públicas de lucha contra el tabaquismo», son necesarios y deben seguir marcando los programas anti-tabáquicas. Sin embargo, han explicado, la experiencia demuestra que «no son suficientes» para conseguir reducir el número de fumadores en España.
Por ello, han argumentado los expertos, es necesario dar una solución a los nueve millones de fumadores que no consiguen fumar a través de las herramientas tradicionales y esa solución pasa por apostar por «la reducción del daño y no por medidas prohibicionistas que no hacen», sino perpetuar las altas cifras de tabaquismo actuales.
Por tanto, han concluido, en el proceso de elaboración de ese plan debe abrirse un debate en España «basado en el rigor científico» en el que se evalúe la situación y se valore la introducción de nuevas estrategias anti-tabáquicas complementarias como la introducción de herramientas de reducción de daños, cuya eficiencia está quedando demostrada en países como Reino Unido, Nueva Zelanda o Suecia.