Sin este hongo, los embutidos no tendrían esos matices
Consumo
Un charcutero revela qué es lo blanco que recubre el fuet: «No hagáis esto nunca en la vida»
Son muchas las personas que se preguntan realmente de qué está hecho y si es preferible quitarlo cuando vamos a consumir este producto
El mundo de los embutidos es un universo fascinante, lleno de sabores y aromas que se han perfeccionado a lo largo de los años. En un reciente vídeo de TikTok, el creador de contenido SagaRibot nos revela la función del hongo Penicillium, un elemento vital en la curación de embutidos.
En este sentido, este hongo, aunque a menudo puede pasar desapercibido, juega un papel crucial en la producción de productos cárnicos curados, ofreciendo no solo protección, sino también un enriquecimiento en sus sabores. A su vez, durante el proceso de curación de embutidos como el jamón o el salami, se desarrolla en la superficie del producto.
Su principal función es proteger el embutido de bacterias y otros microorganismos dañinos. Pero su labor no se limita solo a la protección, ya que también contribuye de forma activa a los aromas característicos de estos productos. En el vídeo, explica cómo este hongo se convierte en un aliado esencial en la elaboración.
La presencia del Penicillium no solo garantiza la seguridad del embutido, sino que también es fundamental para desarrollar el perfil de sabor que muchos consumidores aprecian. Sin este hongo, estos productos no tendrían esos matices que los hacen tan deseables.
La curación de embutidos
El proceso de curación es un arte que implica una atención cuidadosa a diversos factores, desde la elección de la carne hasta las condiciones ambientales. Una de las claves del éxito radica en el uso de cultivos de hongos como el Penicillium, que se pueden inocular manualmente en la producción.
Los productores han adoptado este hongo como parte de su tradición, asegurando que cada pieza que sale de sus instalaciones cumpla con estándares de calidad superiores. Así, se convierte en una característica no solo inofensiva, sino esencial para realzar la experiencia gastronómica.
Finalmente, tras ver el vídeo de una mujer que lavaba el embutido para quitarle esa parte, el experto charcutero aporta una nota de humor, pero dejando claro que este procedimiento no es nada recomendable para consumir el producto en su mejor versión: «Por cada persona que mete un fuet debajo del fregadero, yo pierdo un año de vida».