Diamante natural en bruto bicolor de tamaño extraordinario hallado en una mina de Botsuana
Investigan una remota mina africana y hallan uno de los diamantes más extraños del planeta
Se trata de un ejemplar sin precedentes, cuyo valor es único en todo el mundo
Un equipo del Instituto Gemológico de América (GIA, por sus siglas en inglés) ha estudiado un excepcional diamante en bruto de 37,41 quilates, caracterizado por la presencia simultánea de zonas claramente delimitadas de color rosa e incoloro. Este tipo de diamantes bicolores es extremadamente raro, no solo por su apariencia llamativa, sino también por la posibilidad de esclarecer los mecanismos que originan el color rosa en estas piedras preciosas.
Aunque se ha relacionado el tono rosado con procesos de deformación plástica en la estructura cristalina del diamante, los detalles precisos sobre su causa y la configuración atómica responsable siguen siendo objeto de análisis científicos debido a que se trata de un ejemplar sin precedentes. En este caso, el interés del GIA se vio intensificado tanto por el impresionante peso de la piedra como por la nitidez del límite entre ambas tonalidades, siendo uno de los minerales más escasos y valiosos en todo el planeta.
El diamante proviene de la mina Karowe, ubicada en Botsuana, y fue remitido al laboratorio del GIA en el país africano. Esta mina se ha caracterizado por sus últimos hallazgos, entre los que destacan el descubrimiento del segundo mayor diamante en bruto registrado, de 2.488 quilates, además de otros ejemplares destacados, como el diamante rosa tipo IIa de 62 quilates, conocido como «Boitumelo».
Mina Karowe en Botsuana
El análisis de este último mineral incluyó diversas pruebas espectroscópicas, entre ellas espectroscopía de absorción en el infrarrojo por transformada de Fourier (FTIR), espectroscopía visible/infrarroja cercana (Vis-NIR) y fotoluminiscencia (PL), además de observaciones en luz ultravioleta profunda. Las mediciones se realizaron por separado en las secciones rosa e incolora de la gema para identificar posibles diferencias internas.
Tal como detallan los expertos del GIA, las zonas del diamante fueron clasificadas como tipo IIa, sin distinción apreciable en los espectros de infrarrojo. No obstante, la parte rosada mostró una banda de absorción en 550 nanómetros, característica común en diamantes de ese color, y ausente en la región incolora. Esta banda está ampliamente aceptada como resultado de tensiones internas derivadas de deformaciones plásticas, habitualmente asociadas a procesos geológicos como la formación de montañas.
Diamante natural en bruto bicolor de tamaño extraordinario hallado en una mina de Botsuana
De igual manera, las pruebas de fotoluminiscencia revelaron diferencias sutiles entre las dos zonas del diamante. Particularmente, el análisis centrado en el centro H3 (NVN⁰) evidenció un ancho de pico más reducido en la región rosa (0,61 nm) que en la incolora (1,12 nm). Asimismo, bajo excitación a 514 nm, el espectro de la parte rosada presentó una banda amplia centrada en torno a 670 nm, habitual en diamantes rosas, mientras que en la sección incolora surgió un grupo de señales entre 790 y 840 nm, observadas con cierta frecuencia en diamantes tipo IIa en bruto y, en menor medida, en tallas.
La hipótesis más aceptada en base a los datos disponibles sostiene que la sección originalmente incolora experimentó una deformación plástica posterior, lo que dio lugar a su tonalidad rosada, mientras que la parte incolora actual se habría formado después del evento que generó la tensión estructural.
La peculiaridad de este diamante radica no solo en su notable tamaño y su bicromatismo evidente, sino también en su potencial para aportar nuevos conocimientos sobre los procesos físicos responsables del color en diamantes naturales. Por ello, su estudio representa una valiosa contribución a la gemología científica.