Barbie autista en el centro de la imagen
Lanzan la primera Barbie con autismo: mirada desviada y cascos para que todos los niños se vean representados
El lanzamiento se acompaña de una campaña con activistas y creadores autistas, cuyas experiencias han sido recogidas en un vídeo difundido en el canal de YouTube de Mattel
Mattel ha dado un paso en su estrategia de inclusión con el lanzamiento de la primera Barbie autista, una muñeca diseñada con el asesoramiento directo de la comunidad autista para reflejar de forma auténtica cómo muchas personas en el espectro perciben, procesan y se comunican con el mundo. El nuevo modelo busca ampliar la representación en el universo Barbie y permitir que más niños se vean reflejados en el juego.
La muñeca ha sido desarrollada durante más de 18 meses en colaboración con Autistic Self Advocacy Network (ASAN), una organización sin ánimo de lucro dirigida por y para personas autistas que defiende los derechos de esta comunidad. Se integra en la colección Barbie Fashionistas, conocida por su diversidad de tonos de piel, texturas de cabello, tipos de cuerpo y la inclusión de distintas condiciones médicas y discapacidades.
Desde Mattel subrayan que este lanzamiento responde a una vocación de largo recorrido. «Barbie siempre ha intentado reflejar el mundo que ven los niños y las posibilidades que imaginan», señaló Jamie Cygielman, responsable global de muñecas de la compañía. En ese sentido, la Barbie autista amplía la idea de inclusión más allá del juguete y refuerza el mensaje de que todos los niños merecen verse representados.
El diseño incorpora elementos pensados cuidadosamente junto a ASAN. La muñeca cuenta con articulación en muñecas y codos para permitir movimientos asociados al stimming, como el aleteo de manos. Su mirada aparece ligeramente desviada, en alusión a que algunas personas autistas evitan el contacto visual directo. Entre los accesorios se incluyen un fidget spinner funcional, auriculares con cancelación de ruido y una tableta con aplicaciones de comunicación aumentativa y alternativa (AAC). La ropa también responde a criterios sensoriales, con un vestido holgado que reduce el contacto de la tela con la piel y calzado plano que facilita la estabilidad.
Para ASAN, el proyecto supone un hito en la representación positiva del autismo. Su director ejecutivo, Colin Killick, destacó la importancia de que los jóvenes autistas puedan verse reflejados de manera auténtica y alegre, y valoró la colaboración como una oportunidad para visibilizar herramientas que favorecen la autonomía y la independencia.
El lanzamiento se acompaña de una campaña con activistas y creadores autistas, cuyas experiencias han sido recogidas en un vídeo difundido en el canal de YouTube de Mattel. Además, la compañía donará más de mil muñecas a hospitales pediátricos especializados, con el objetivo de llevar momentos de confort y reconocimiento a niños en el espectro.
Disponible ya en la tienda oficial de Mattel y en grandes superficies, la Barbie autista refuerza el giro inclusivo de la marca y se apoya en estudios que destacan el valor del juego con muñecas para fomentar la empatía y las habilidades sociales, tanto en niños neurotípicos como neurodivergentes.