Fundado en 1910
Imagen de la familia que quedó a la deriva

Imagen de la familia que quedó a la derivaABC News

Un niño de 13 años nada cuatro kilómetros para salvar a su familia tras quedar a la deriva en Australia

La madre narra la que fue su decisión más difícil, enviar a su hijo a nadar en mar abierto para pedir ayuda

La experiencia vivida por la familia Appelbee en la costa de Australia Occidental se ha convertido en un ejemplo extremo de cómo una situación recreativa puede transformarse en una emergencia en cuestión de minutos. Según informaron medios como BBC, ABC Australia y The Guardian, una madre se vio obligada a tomar una decisión límite: pedir a su hijo de 13 años que nadara durante horas en aguas peligrosas para buscar ayuda.

Joanne Appelbee y sus tres hijos se encontraban de vacaciones en Quindalup, a unos 200 kilómetros al sur de Perth, cuando fuertes ráfagas de viento arrastraron mar adentro dos tablas de remo inflables y un kayak en los que jugaban en la bahía de Geographe. En declaraciones recogidas por la BBC, Joanne explicó que todo comenzó como «un poco de diversión» en aguas poco profundas, pero que el viento aumentó de forma repentina, provocando que perdieran los remos y quedaran a la deriva.

Ante la situación, Joanne decidió que su hijo mayor, Austin, de 13 años, intentara regresar nadando a la costa para pedir ayuda. Según relató a ABC Australia, fue «una de las decisiones más difíciles» de su vida, pero consideró que era el más fuerte y el único con posibilidades reales de lograrlo. Mientras Austin nadaba hacia la orilla, Joanne permaneció en el mar con sus otros dos hijos, Beau, de 12 años, y Grace, de 8, todos con chalecos salvavidas y aferrados a las tablas.

Con el paso de las horas, el sol se puso, el frío aumentó y las olas se volvieron más violentas. Joanne temió que su plan hubiera fallado y asumió durante un tiempo que Austin no había conseguido llegar a tierra, tal como relató posteriormente a la BBC. Sin embargo, el menor logró nadar cerca de cuatro kilómetros, alcanzó la costa exhausto y luego corrió otros dos kilómetros hasta encontrar un teléfono. Allí llamó a los servicios de emergencia alrededor de las 6 de la tarde, solicitando helicópteros, barcos y aviones, según informó The Guardian.

Mientras tanto, un operativo de búsqueda se desplegó por mar y aire. Finalmente, los equipos de rescate localizaron a Joanne y a los dos niños menores a unos 14 kilómetros de la costa, aferrados a una tabla de remo. Todos fueron rescatados con vida y trasladados al hospital con heridas leves.

La policía australiana destacó, en palabras recogidas por ABC, que el caso es un recordatorio de que las condiciones del océano pueden cambiar rápidamente. La determinación de Austin, quien había recibido formación en natación y seguridad acuática desde pequeño, fue clave para salvar a su familia, aunque él mismo insistió en que «no se sentía un héroe», según declaró a la cadena pública australiana.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas