Pedro Antonio Jiménez Gómez, Doctor en Microbiología por la Universidad CEU San Pablo
Pedro Antonio Jiménez Gómez, microbiólogo
El futuro de los viajeros del crucero con hantavirus: «Estarán confinados y les realizarán pruebas diagnósticas»
Los casos que se han dado en el barco son algo extraños. Lo que refuerza la idea de que «pudo haber transmisión entre humanos, pero es la excepción, no la norma»
La preocupación sanitaria por los casos de hantavirus procedentes del crucero de lujo MV Hondius va en aumento. Aunque los viajeros se subieron a bordo hace más de un mes, los primeros incidentes comenzaron a producirse el 11 de abril, cuando un hombre neerlandés de 70 años murió repentinamente en su camarote.
Días después, el 27 de abril, la situación dio un nuevo giro. La naviera recibió un comunicado que informaba del fallecimiento de la mujer del pasajero, quien había abandonado el barco tres días antes junto a su marido. Las autoridades investigan ahora si el hantavirus pudo ser el causante de ambas muertes.
Qué es el hantavirus y cómo se transmite
El hantavirus un patógeno «potencialmente mortal» que los roedores contagian a los humanos. Así lo explica Pedro Antonio Jiménez Gómez, doctor en Microbiología por la Universidad CEU San Pablo, quien señala que se trata de un virus zoonótico, es decir, propio de animales y no adaptado habitualmente a la transmisión entre humanos. Asimismo, señala que con virus que no están «tan bien adaptados a nuestros receptores celulares como otros patógenos respiratorios», como la gripe o el virus respiratorio sincitial.
Aunque en casos excepcionales puede darse transmisión entre personas, Jiménez Gómez subraya que «no es lo habitual y requiere un contacto muy estrecho, prolongado y una carga viral elevada».
Hipótesis sobre el contagio
Por el momento, la hipótesis más plausible es que el matrimonio se contagió fuera del crucero, es decir, en algún punto de Argentina. Aunque no se sabe con certeza, el microbiólogo destaca que este tipo de virus está «más descrito en regiones como el Cono Sur de Hispanoamérica, India o el sudeste asiático».
Asimismo, insiste en que los casos que se han dado en el barco son algo extraños. Lo que refuerza la idea de que «pudo haber transmisión entre humanos, pero es la excepción, no la norma».
¿Cómo revisarán epidemiológicamente el crucero?
Según ha informado el Gobierno de España, epidemiólogos de la OMS están pendientes de realizar una revisión para conocer el estado de las 147 personas que se encuentran a bordo del crucero neerlandés afectado por un brote de hantavirus, y decidir sobre su repatriación y qué ruta tomará el barco.
Entre las labores de estudio microbiológico se centrará principalmente en tres líneas de trabajo. Tal y como comunica el microbiólogo, primero se determinará el alcance del brote, es decir, «cuántas personas podrían estar infectadas, incluso sin síntomas». También deberán identificar el reservorio, por ejemplo, «si hay presencia de roedores infectados».
En segundo lugar, tendrán que analizar «las vías de transmisión», explica el doctor Pedro Antonio. Así, asevera que en este caso suelen ser «por inhalación de partículas contaminadas, especialmente de heces secas de roedores».
Por último, el hantavirus se transmite principalmente por inhalación de partículas contaminadas, especialmente procedentes de heces secas de roedores. Por ello, deberán dar con los espacios cerrados donde se haya podido producir el contagio.
¿Cómo se actuará cuando toque tierra?
Aunque aún es pronto para saber qué pasará, el microbiólogo Pedro Antonio afirma que lo más probable es que cuando los viajeros lleguen a tierra, las autoridades «establezcan una cuarentena preventiva». Controlarán a los pasajeros en espacios relativamente confinados, aplicarán medidas de protección, como mascarillas FFP2 y realizarán pruebas diagnósticas.
Esto ocurrirá porque, al igual que con otros virus, el periodo de incubación suele ser de entre una y tres semanas, aunque en casos raros puede llegar hasta 45 días. Por ello, la duración de la vigilancia dependerá de la evolución clínica y de los resultados de los test.
¿Hay tratamiento disponible?
El profesor del CEU quiere llamar a la calma, puesto que este virus se conoce desde hace tiempo y su comportamiento está «bastante estudiado». También destaca que la probabilidad de transmisión a la población general es «muy baja» porque no es un virus que se propague fácilmente en entornos cotidianos como el transporte público o los supermercados.
Aunque es un virus que lleva presente muchos años en la sociedad, la realidad es que no existe ningún tratamiento disponible. A día de hoy se aplica «una terapia de soporte», es decir, se actúa cuando aparecen los síntomas, tratando de aliviarlos y reducir su impacto en el paciente, confirma el experto.
Al no haber un tratamiento dirigido contra el virus en sí, la atención médica se centra en la sintomatología. Por eso, revela el doctor, también conviene transmitir un mensaje de tranquilidad: «No cualquier síntoma es indicativo de este virus. El tratamiento siempre se adapta a lo que presenta cada paciente», concluye el microbiólogo Pedro Antonio Jiménez Gómez, quien recuerda que la prevención es fundamental.