Fundado en 1910
Escena en la playa de Ostende (Bélgica) este miércoles

Escena en la playa de Ostende (Bélgica) el pasado miércolesPablo Ojer

Europa cuenta por miles los muertos en la última ola de calor a la espera de un nuevo ascenso térmico

Aunque en España se rebasarán los 40 grados, en Europa no se prevé, de momento, que alcancen las cotas de la semana pasada

Bélgica calcula en 1.222 el exceso de mortalidad registrado la semana pasada debido a la ola de calor que azotó el centro de Europa, menos acostumbrado que España a la intensidad térmica.

Pero este no es el único país que cuenta por cientos o miles los fallecidos debido a las altas temperaturas, que alcanzaron cifras récord para el mes de junio e, incluso de récord histórico en el caso de las mínimas más altas. De hecho, esas temperaturas mínimas que no bajaban en los 29,1 grados, como ocurrió en Alemania, que impiden dormir y descansar provocan si cabe más mortalidad que las temperaturas máximas, según los expertos.

En Francia, por ejemplo, la ministra de Sanidad, Stéphanie Rist, certificó en 2.025 el aumento de la mortalidad, si bien especificó que la cifra era provisional puesto que tan solo se habían recogido los datos de los certificados digitales, alrededor del 60 % del total, no de los certificados en papel.

Pero incluso en un país tan pequeño y tan plenamente marítimo como Países Bajos, el Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente (RIVM) calculó en 480 los muertos registrados por encima de lo que se esperaba, lo que marca la media de un año normal.

La ola de calor que, tras pasar por España, se clavó en Centroeuropa, provocó no solo un aumento de la mortalidad, sino también numerosas afecciones como la saturación de centros médicos, el cierre de colegios, la suspensión del transporte.

Estos datos se producen, además, en vísperas de un nuevo ascenso térmico aunque, a día de hoy, no se espera que alcance los datos históricos de la semana pasada.

En países como España sí se prevé que las temperaturas vuelvan a superar los 40 grados, especialmente en la mitad sur de la Península. Y este calor afectará también a Portugal, que será el país más afectado. De hecho, esta pasada madrugada se ha declarado la «situación de alerta» en todo el territorio con nivel rojo en lugares como la propia Lisboa o Setúbal.

En Centroeuropa también aumentarán las temperaturas, pero sin llegar a niveles extremos. En París, por ejemplo, las máximas la semana que viene alcanzarán los 33 grados, lejos de los más de 40 que hubo la semana pasada. En Bruselas no rebasarán los 30 grados y en Ámsterdam no cruzarán la barrera de los 25.

Pero también es cierto que son países menos acostumbrados y preparados para las altas temperaturas y, especialmente en las regiones que rodean el Mar del Norte, la alta humedad aumenta notablemente la sensación de calor. Es decir, es más calor los 30 grados de Bruselas que los 30 grados de Madrid.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas