Pablo Campos Calvo-Sotelo
Pablo Campos Calvo-Sotelo, nuevo académico de la Academia de la Diplomacia del Reino de España
La incorporación se hizo efectiva el pasado 26 de junio durante un acto celebrado en el Círculo Ecuestre de Barcelona, organizado junto a la Real Academia Europea de Doctores
El profesor Pablo Campos Calvo-Sotelo ha sido nombrado nuevo académico de la Academia de la Diplomacia del Reino de España, una de las instituciones de mayor prestigio en el ámbito de las relaciones internacionales. La incorporación se hizo efectiva el pasado 26 de junio durante un acto celebrado en el Círculo Ecuestre de Barcelona, organizado junto a la Real Academia Europea de Doctores, después de que su nombramiento fuera aprobado por la Junta de la entidad el 6 de marzo.
Fundada por diplomáticos y orientada inicialmente a este cuerpo profesional, la Academia reúne hoy a expertos de distintos ámbitos vinculados con la diplomacia, las relaciones internacionales y el protocolo. La institución, cuyo presidente de honor es S.A.R. Don Pedro de Borbón Dos Sicilias y Orleans y cuya presidencia ejecutiva ocupa Santiago Velo de Antelo, trabaja para difundir los valores que España ha proyectado históricamente en el escenario internacional mediante actividades académicas y de reflexión.
Durante su intervención, Campos Calvo-Sotelo defendió que la arquitectura y la diplomacia comparten una misma vocación de servicio: favorecer la convivencia, el entendimiento entre los pueblos y la paz. El arquitecto, recientemente investido también como doctor honoris causa por la Universidad Nacional de Ingeniería de Perú, sostuvo que ambas disciplinas contribuyen a tender puentes entre culturas.
Especialista en arquitectura de la educación y con cerca de 40 años de trayectoria investigadora y profesional, subrayó que los espacios destinados a la formación desempeñan un papel decisivo en la construcción de sociedades más abiertas, innovadoras y cohesionadas. A su juicio, estos entornos impulsan la creatividad, favorecen el intercambio de conocimiento y ayudan a superar barreras culturales e intelectuales.
Asistentes al nombramiento
Asimismo, destacó que la arquitectura constituye un lenguaje universal capaz de conectar personas y comunidades de distintas procedencias, hasta el punto de convertirse en una auténtica «credencial diplomática» al servicio del desarrollo social y del bienestar colectivo.
Campos Calvo-Sotelo concluyó su discurso reivindicando el papel de la arquitectura como instrumento para fortalecer el diálogo entre culturas y promover los mismos valores que inspiran la acción diplomática.