El origen de este incremento poblacional se remonta a periodos recientes
La plaga de pulpo en Reino Unido bate récords: en seis meses supera las capturas de Galicia de dos años
Las distribuidoras españolas recurren al producto congelado procedente de Devon y Cornualles para abaratar los costes de suministro
Las aguas del sur y del oeste del Reino Unido están registrando un aumento en las poblaciones de pulpo común. La flota pesquera del suroeste de Inglaterra ha desembarcado 3.000 toneladas de este cefalópodo durante los primeros seis meses del año, un volumen que sobrepasa el total acumulado por la flota gallega a lo largo de las dos últimas campañas.
El origen de este incremento poblacional se remonta a periodos recientes, cuando corrientes marinas arrastraron millones de paralarvas desde las zonas de cría situadas en el norte de Francia y las Islas del Canal hacia los litorales de Devon y Cornualles.
La anomalía térmica registrada en la zona, con olas de calor marinas que situaron la temperatura del agua hasta 5 grados por encima de la media histórica, aceleró el desarrollo de los ejemplares. El incremento de la temperatura redujo el periodo de incubación de los huevos y redujo drásticamente la mortalidad natural de las larvas, acortando los ciclos de madurez reproductiva de la especie.
Lo que comenzó como una concentración estacional en el canal de la Mancha ha derivado en una expansión permanente. Estudios de la Universidad de Plymouth confirman que la especie ha agotado parte de sus recursos en las costas del sur y ha iniciado un desplazamiento hacia latitudes más frías, consolidando colonias en las aguas de Gales y alcanzando el litoral de Escocia.
Este crecimiento ha alterado la cadena trófica local, reduciendo las poblaciones de crustáceos tradicionales como el bogavante o el buey de mar y provocando un aumento del canibalismo entre los propios cefalópodos por la competencia por el alimento.
Guerra de precios
El volumen de captura en Gran Bretaña ha transformado las dinámicas de importación en España, uno de los principales mercados globales de consumo de pulpo. Las grandes empresas distribuidoras y la industria del congelado han recurrido a este canal alternativo para diversificar sus compras y aminorar la dependencia histórica de los caladeros de Marruecos y Mauritania.
La llegada de producto británico congelado a cotizaciones de entre ocho y nueve euros el kilo frente a las medias de entre 11 y 11,4 euros que registra el género fresco en las lonjas gallegas ha propiciado un incremento de las operaciones de compra.
Tensiones en el sector
Esta diferencia de costes ha generado inquietud en el sector extractivo tradicional de Galicia. A pesar de que las capturas locales se mantienen en un rango estable de entre 1.200 y 1.300 toneladas anuales, la entrada masiva de mercancía del norte de Europa presiona las cotizaciones a la baja.
Asimismo, cofradías y pescadores señalan problemas en la trazabilidad del producto durante su procesado en cocederos intermediarios, donde el marisco importado es empaquetado antes de su distribución final en los canales de la hostelería y las grandes superficies comerciales.